Bien… es hora de ponerlo a caminar y para ello te tenemos varias sugerencias muy prácticas.

Ponerse de Pie

La vida de tu bebé hasta este momento ha estado llena de retos, ya que las habilidades que ha ido consiguiendo han sido grandes proezas para él.

El ponerse de pie por si mismo es un gran reto que tu bebé puede llegar a alcanzar a los cinco meses. Sin embargo, puede tardarse en lograrlo hasta un poco después de cumplir su primer año. La edad promedio para dominar esta destreza es a los nueve meses. Para esto influye bastante el peso que tu bebé tenga, ya que si es delgado, podrá levantarse más rápido que si tiene algo de sobrepeso. Recuerda también que si le das a tu bebé oportunidad de practicar en lugar de tenerlo la mayor parte de su tiempo en su cuna o corral, adquirirá pronto la habilidad. Así mismo es importante que de preferencia esté descalzo o con zapatos antideslizantes pues los calcetines y las suelas lisas le pueden provocar caídas con las cuales él puede perder el interés de seguir esforzándose. Si los muebles donde se apoya son frágiles y fácilmente se caen, serán causa también de que él desista y tarde más en levantarse. Puedes estimular a tu bebé colocando algún juguete donde él tenga que levantarse para alcanzarlo. Ayúdale frecuentemente a ponerse de pie en tu regazo ya que esto le fortalecerá lo músculos y le irá dando confianza. Si tu bebé cumple un año y no intenta ponerse de pie, será conveniente consultar a tu médico, aunque quizá no sea causa de preocupación.

Piernas

No debes preocuparte si las rodillas de tu bebé no se tocan una con otra cuando se para con los pies juntos, ya que esto es totalmente normal en niños hasta los dos años. Después de esta edad, las rodillas se tocan pero los tobillos no. Hasta la adolescencia es cuando las rodillas y los tobillos se alinean y las piernas toman su forma normal. Para esto no es necesario usar zapatos ni aparatos especiales. Sin embargo, si entre la familia hay antecedentes de algún problema de este tipo, será conveniente consultar a tu pediatra o a un ortopedista pediatra. Gracias a la fortificación de la leche de fórmula, de la natural y de otros productos lácteos ricos en vitamina D, así como suplementos vitamínicos es que el raquitismo el cual era la causa de piernas torcidas, afortunadamente es hoy menos común.

Caídas

En este momento en que tu bebé está empezando a levantarse por sí mismo y aprendiendo a caminar, tendrá muchísimas caídas, las cuales son necesarias para que él aprenda a dominar la destreza que está intentando. Lo que tú debes hacer es crearle un ambiente seguro en tu casa ya que si se cae en la alfombra, lo único que tendrá que hacer es levantarse y volverlo a intentar pero si no proteges la escalera y se rueda por ella, la caída puede llegar a tener consecuencias importantes y delicadas. Lo mismo sucede si se golpea en el borde redondeado de un sillón, probablemente le dolerá un poquito, pero no pasará a mayores como si se golpea en la esquina de una mesa de vidrio. Sin embargo, aún después de retirar todos los peligros de su camino, él no está exento de que algo inesperado le suceda por lo que es necesario ante todo que no lo descuides ni un momento. Es decir, él requiere de la atención permanente de un adulto. También es conveniente que tomes algún curso o leas sobre primeros auxilios ya que esperamos nunca lo necesites pero de lo contrario esto te puede ayudar bastante para resolver un problema mientras consigues ayuda profesional. Puede ser que tu bebé aprenda pronto a ser cuidadoso, pero quizá parezca que no conoce el miedo o que no le duelen los golpes. Es muy importante que cuando se caiga, lo cual recuerda que será continuamente sobre todo al principio, no corras de inmediato con preocupación a preguntarle qué le pasó ya que esto ocasionará que siempre llore le duela o no. Lo mejor será que no le des mucha importancia y reacciones serenamente para que él mismo se levante como si nada hubiese ocurrido.