Este tema suele ser controversial. Las madres se preocupan e interesan mucho por esto, sobre todo las mamás primerizas. Si piensas en iniciar con el proceso de alimentar con biberón tu bebé, este es el artículo perfecto e ideal para ti.

Cabe destacar que la leche materna es el mejor alimento para los recién nacidos e infantes. Esta contiene ventajas tanto para la madre como para él bebe. Esta es posible gracias a las glándulas mamarias que se preparan y desarrollan para amamantar desde la pubertad. Esta produce  cantidades adecuadas y perfectas de carbohidratos, proteínas y grasa.

Es importante resaltar que no existe un patrón para este proceso. Muchas madres recurren al uso de las formulas desde el inicio, ya sea por no producir leche materna o por otros motivos. Otras madres en cambio, se dedican a la Lactancia Materna Exclusiva, donde su bebé depende totalmente de ellas para alimentarse. Cualquiera de los dos es viable, más, es comprobado que la leche materna otorga beneficios mayores. Además que a través de esta actividad refuerza el vínculo entre la madre y el hijo.

Primeramente, debes poseer una planificación, detallada y haberla realizada con mucha antelación. Debes evaluar de una manera muy cuidadosa el momento en que lo harás, ya que se considera que los 3 primeros meses de vida el bebé debe consumir leche materna. Recurre a la ayuda de tu pediatra o experto para que te asesore y te dé el visto bueno para realizarlo.

Si deseas que tu bebé logre acostumbrarse a utilizar el biberón, hoy te traemos unos consejos para que logres tu objetivo exitosamente:

-Prueba con el biberón cuando el bebé se sienta contento y relajado

-Realiza el proceso del biberón en toma intermedia

Es decir, no le suministres el biberón en la primera y última toma, ya que durante estas se sienten más llamados por la leche materna; y por lo tanto tenderá a rechazar el biberón.

-Escoge o selecciona un biberón adecuado y perfecto para tu bebé

Prueba con una tetina alargada, blanda y redonda. Evita a toda costa aquellos biberones “anatómicos” ya que no se parecen para nada en el pezón de la mamá y tenderán a rechazarlo. El objetivo es que tu bebé no encuentre ninguna diferencia entre el biberón y el pezón, así será mucho más fácil y llevadero.

-La postura al alimentar al bebé es fundamental

Es controversial este punto, ya que existen distintas opiniones y maneras de llevarlo a cabo. Muchos recomiendan no imitar la misma posición con la que se practica la lactancia materna. Más bien, recomiendan mantener al bebé erguido, como si se encontrara sentado. Pero, al final la decisión tuya. Adopta la posición con la que tu bebé se sienta conforme y cómodo.

Adaptar a tu bebé al biberón es una experiencia que requiere de mucha paciencia, dedicación y constancia. Por eso, pon en práctica todos estos consejos para que tu experiencia sea totalmente agradable y exitosa.