Si padeces de alguna alergia, es posible que el embarazo la acentúe o la minimice. Si tu alergia empeora, será necesario que le preguntes a tu médico qué puedes hacer al respecto para que él te indique si hay algún medicamento inocuo que te pueda recetar. No decidas tú misma ya que lo que generalmente tomes para esta situación puede no ser lo indicado durante el embarazo.

De cualquier manera, lo mejor para prevenir alergias en este lapso es evitar las sustancias que sabes las provocan. Por ejemplo si eres alérgica a algún alimento específico, deberás sustituirlo por otro que te proporcione los mismos nutrientes; si tu alergia es al humo del cigarro, no permanezcas en lugares donde fumen.

Si se trata de alergia a alguna materia del aire libre como el polen, lo mejor será que trates de permanecer en lugares cerrados con aire acondicionado; y que cuando tengas la necesidad de estar al aire libre, uses lentes que cubran bien tus ojos para evitar que éste entre en ellos y te laves las manos y la cara en cuanto entres a un espacio cerrado. Si el causante de tu alergia es el polvo, será conveniente que alguna persona te ayude con la limpieza de tu casa. Utiliza aspiradora para no levantar tanto polvo, un trapo húmedo o una escoba cubierta con el mismo te ayudarán a que el polvo no vuele.

Evita estar en lugares donde el polvo se acumula como bibliotecas. En el caso de alergia a animales, procura mantenerte alejada de ellos.