Así como las mejores características de los padres son heredadas por tu bebé, también se heredan las menos deseables. El hecho de tener antecedentes de alergia en los progenitores, hace al niño mucho más susceptible de tenerlas. Debes hablar con tu médico de estas preocupaciones y si es necesario consultar a un pediatra especialista en alergias. Cuando un bebé se sensibiliza a una sustancia produciendo anticuerpos es el momento en que se hace alérgico.

Esto puede ocurrir desde la primera vez que el organismo encuentra dicha sustancia o la centésima vez. Pero a partir de que esto ocurre, los anticuerpos actúan cuando se encuentran esa sustancia. Esto causa reacciones diversas como lagrimeo, dolor de cabeza eczema, diarrea, urticaria, vómito, entre otros tales como problemas de comportamiento como el mal genio.

Los alergenos más comunes son el huevo, leche, maíz, trigo, cacahuate, pescado, mariscos, fresas, moras, nueces, frijoles, chocolate y algunas especies. A veces, hasta una pequeña cantidad produce reacción severa. Los bebés pueden curarse de estas alergias pero algunas veces desarrollan mayor sensibilidad al ambiente como el polvo de la casa, polen y caspa animal. Es muy importante que analices si lo de tu bebé es una alergia o una deficiencia enzimática; por ejemplo insuficiencia de niveles de la enzima de la lactosa. O el funcionamiento de un sistema digestivo inmaduro. El cólico. Todos estos pueden con facilidad ser erróneamente diagnosticados como alergias.

Lactancia

Recuerda que la leche ideal es la materna. Si tú estás alimentando a tu bebé, es importante que trates de hacerlo el mayor tiempo posible; inclusive un año. Los niños alimentados con biberón tienen más probabilidad de desarrollar alergias. Algunas veces para bebés con antecedentes alérgicos, se sugiere leche con base de soya; pero hay bebés alérgicos a esta también.

Esperar con los Sólidos

Muchos médicos recomiendan a familias alérgicas, esperar para administrar los sólidos hasta los seis meses o incluso después ya que hoy se piensa que mientras más tarde se exponga al bebé a un alergeno potencial, menores serán las posibilidades de que haya sensibilización.

Introducir Poco a Poco los Alimentos

Si tu bebé tiene antecedentes de alergia en la familia; es conveniente, que le des cada alimento por separado y cambiando a otro hasta después de haberle dado el mismo durante una semana. Si presenta gases, deposiciones sueltas, salpullido o algún otro síntoma, debes esperar varias semanas para intentar dárselo otra vez.

Empieza por los Alimentos Menos Alergénicos

Puedes iniciar con el cereal de arroz para bebés ya que tiene menos probabilidades de causar alergias. También la avena y cebada causan menos alergias que el trigo y maíz. En general las frutas y verduras no causan problemas. Sin embargo, no te apresures a darle a tu bebé fresas, moras y tomates. Los mariscos y los frijoles, también déjalos para el último. En cuanto al chocolate, cacahuate, nueces y especias lo mejor es que te olvides que existen hasta después de los dos años. Las pruebas de la piel para las alergias no son confiables. Tampoco lo son las de sensibilidad a los alimentos. Es importante que sepas que muchas de la alergias infantiles se curan con el tiempo. Es decir, si tu bebé tiene alguna hipersensibilidad, en algunos años quizá ya no la tendrá.