Puede iniciar a comer por sí mismo

Después de terminado el séptimo mes y en ocasiones antes de este tiempo tu bebé ya será capaz de empezar a comer con sus propias manos, lo cual será un alivio para ti ya que quedarán atrás los momentos en que cuando intentabas alimentarlo él apretaba su boquita, desviaba su cabecita o inclusive le daba un manotazo a la cuchara tirando todo al suelo. Este paso de ser alimentado a poder usar sus manitas es relativamente rápido. Es decir, una vez que tu bebé se da cuenta de que él puede hacerlo sólo, preferirá este método

Sin embargo, al principio debido a que todavía no ha aprendido la coordinación de los dedos para asir y transportar; le costará trabajo, sobre todo, comerse el último pedacito de pan, galleta o lo que tenga en su manita. Y quizá hasta terminará llorando. Puede suceder que se desespere y tire el trocito al suelo, pero también podría suceder que abra su manita plana contra su boquita y de esa forma resuelva su pequeño problema.

Cuidado con los objetos que puede llevarse a la boca

La destreza de tomar un objetos entre sus deditos pulgar e índice la alcanzará entre los nueve y doce meses. Aunque puede suceder antes; en cuanto esto suceda, debes tener muchísimo cuidado ya que con facilidad muy pronto podrá tomar objetos muy pequeños y llevárselos a su boca. Pero esto, tanto puede ser alimento, como monedas o algún objeto peligroso. Conforme tu bebé vaya adquiriendo destreza, irá comiendo mayor cantidad por sí mismo. A mediados de su segundo año o quizá antes tu bebé ya estará manejando la cuchara bastante bien. Sin embargo, puede ser que siga llevándose la comida a la boca con su mano, sobre todo, si no le has dado la oportunidad suficiente para practicar el intentar el uso de la cuchara.

Prueba al principio con una cuchara especial que tiene el mango en la posición exacta que tu bebé requiere. Los alimentos más apropiados para que empiece a comerlos con las manos, son aquellos que tu bebé pueda desbaratar con sus encías hasta lograr una consistencia que le permita tragarlos. Dale alimentos que él ya ha probado y que ha aceptado de buen grado. Por ejemplo: roscas de pan integral, galletas que se ablandan en la boca, pastelitos de maíz y trigo, cuadritos de queso natural, trocitos de fruta muy madura como plátano, pera, mango, melocotón o melón, trozos pequeños de vegetales cocidos hasta que estén muy blandos como zanahoria, papa, coliflor, brócoli, hojuelas de pescado asado al horno o cocido, albóndigas blandas de carne cocida en salsa o en sopa, pasta de varios tamaños y formas pero bien cocinada, yemas de huevo cocidas duras y huevo entero cuando el pediatra ya le autorice las claras. Conforme tu bebé empiece a comer con la mano, puedes dar más textura a sus alimentos. Coloca sólo cuatro o cinco trocitos de su comida en un plato irrompible, y al irlos él comiendo, ve reemplazándolos. Ya que si colocas toda la comida, sobre todo, cuando él es principiante; corres el riesgo de que o trate de meterse todo a la boca o de que la tire al piso.

Importante

Recuerda que tu bebé debe comer sentado en su silla alta por su propia seguridad ya que si le permites que coma mientras juega o gatea. Es importante que no le des alimentos que le ofrezcan algún riesgo como son nueces, frutas o vegetales crudos o de consistencia dura como manzanas o peras no maduras, zanahorias, etc, pedazos de ave, carne o salchichas ya que estas últimas contienen mucho sodio. Hasta que le salgan las muelas a tu bebé que será hacia el final de su primer año, es cuando podrá realmente masticar sus alimentos y entonces podrás darle textura un poco más dura. Aunque esto no significa que ya puede comer cualquier cosa. Ahora medio los deshace con sus encías y los dientes que ya tiene. Acostumbra a tu bebé a comer alimentos nutritivos y no le ofrezcas chatarra ya que aunque cuando esté mayorcito, si la comerá, es importante que no la consuma constantemente.