Su paladar

Cuando tu bebé nació, su paladar era totalmente virgen. Es por esto tan importante que lo acostumbres desde un inicio a una sana nutrición pues formarás un hábito que más adelante él te agradecerá. Ya que le darás la oportunidad de desarrollar el gusto por los alimentos sabrosos, sanos y nutritivos.

Sin embargo, es muy importante aquí como en todo lo que quieras inculcar a tu bebé que prediques con el ejemplo. El debe darse cuenta que toda la familia se alimenta de la misma forma sana que él. De lo contrario, no podrás tener éxito en esta empresa.

Azúcar

Recuerda que tu bebé no necesita tomar más azúcar que la natural que contienen los alimentos. Es decir, no debes endulzar sus alimentos pensando que no le van a gustar por insípidos. Al contrario a él le encantarán. limita las frutas para después de que haya comido. Y si bien, es correcto ir introduciendo galletas endulzadas, jaleas y biscochos, es importante que no lo hagas en exceso ni le des todas sus galletas untadas con mermeladas, ni algo dulce después de las comidas para que no lo acostumbres. Si tu bebé se empieza a habituar al dulce, pronto le gustará y te pedirá más; lo que lo llevará en un futuro a tener problemas de caries y hasta sobrepeso innecesario. Suprímele a tu bebé el consumo del azúcar por lo menos el primer año, aunque lo ideal sería sus primeros dos años. Es más fácil esto que tratar de disminuir cantidades. Esto te será más sencillo si no tiene hermanitos mayores.

Sal

Al igual que sucede con el azúcar, es muy importante que limites el uso de la sal en las comidas de tu bebé. Recuerda que el no conoce la diferencia entre insípido y salado. Por lo tanto, le encantará la comida al natural ya que los alimentos por si mismos contienen su propia sal.

Gérmenes y Leche Natural

Acostumbra a tu bebé a comer gérmenes con sus alimentos. Puedes rociar germen de trigo en su cereal, yogur, requesón, manzana, en fin, lo puedes incluir en una gran variedad de alimentos y de esta manera a él le irá gustando hasta el punto de que te pedirá más. Esto le proporcionará una cantidad abundante de vitaminas, minerales y proteínas. Cuando él sea mayor y tu ya no puedas intervenir mucho en su alimentación, no tendrás de qué preocuparte pues ya habrás fomentado en él el gusto por la buena nutrición. Cuando el pediatra te autorice la leche de vaca aunque sea en pequeñas cantidades. Debes dársela natural, sin disfrazar su sabor con chocolate ni alguna otra cosa ya que de esta manera no le permites disfrutar de su propio sabor y por otra parte el chocolate algunas veces disminuye la absorción del calcio de la leche; además de producir reacciones alérgicas. Reserva los sabores adicionales para cuando él ya esté en edad escolar y te diga que no quiere leche.

Prepárale Comida Variada

Es importante que vayas variando la comida de tu bebé; aunque él al probar algo nuevo quizá te haga gestos, lo cual es muy natural. A él le gustará, que dentro de los límites que marque su médico, le prepares alimentos llenos de imaginación. Dale cereales de grano entero, panes integrales en distintas formas, pastas de alto contenido proteínico, productos lácteos en diferentes formas, vegetales y frutas. El hecho de que tu bebé se familiarice con una gran variedad de alimentos, te abre una puerta maravillosa para obtener una base dietética amplia y nutritiva. Cuando él te rechace algún tipo de alimento, trata de convencerlo, sin forzarlo pues si cedes una vez, él sabrá que fácilmente puede salirse con la suya y volverá a hacerlo. Permítele de vez en cuando una golosina cuando ya tenga edad para entenderte que se trata de una ocasión especial. Si su paladar ya está acostumbrado al tipo de alimentación que has estado dándole. Posiblemente, este tipo de postres no le resultarán tan deliciosos como a otros niños.