¡ Cumplió los 5 meses… !

Existen una gran variedad de sillas para comodidad de tu bebé; así como para su diversión. Aquí encontrarás la descripción cuidados y precauciones que debes tener con ellas.

Columpio Saltarín

Antes de que tu bebé pueda efectuar movimientos independientes, podrá hacer ejercicio vigoroso, por esto es que a algunos bebés les encanta este tipo de columpio. Sin embargo, algunos especialistas en pediatría ortopédica comentan que ciertas lesiones de articulaciones y huesos pueden ocurrir en este tipo de juguete.

Antes de que lo compres, consulta con tu médico sobre cuestiones de seguridad. Y al igual que con cualquier otro aparato destinado a ocupar el tiempo de tu bebé, recuerda que jamás debes dejarlo solo, aunque él parezca feliz, ni por un instante lo descuides pensando que mientras él se entretiene, tu puedes hacer otra cosa.

Silla para Comer

Al inicio puedes alimentar a tu bebé en la carriola, pero en cuanto él ya sea capaz de sentarse derechito, lo ideal será usar una silla alta o una mesa de comer. Esto te ayudará a ensuciar un poco menos y a crear buenos hábito en él. Al principio él se resbalará, deslizará y se hundirá; por lo cual es aconsejable usar almohadas pequeñas, toallas enrolladas o alguna otra cosa para sujetarlo bien. Además, por supuesto siempre debes abrochar el cinturón de seguridad incluyendo la correa de la entrepierna. Es necesario que tengas a la mano todo lo que vas a usar como plato, cuchara, servilleta, babero, en fin todos los utensilios ya que una vez que hayas sentado a tu bebé, no podrás dejarlo solo. Asegúrate que la charola de la silla está fija, ya que de no ser así puede hasta ocasionar la caída de él. Observa donde están sus manitas antes de poner y quitar la charola de la silla ya que podrías pellizcarlo. Si la silla es plegadiza, revisa que esté correctamente abierta. La silla debe ser colocada lejos de la pared, mesas o cualquier objeto del cual tu bebé pueda empujar y caerse

Asientos de Enganchar

Si la silla es de las que se fijan en la mesa. Asegúrate de que la mesa sea firme, que no tenga mantel para evitar accidentes, que la silla esté correctamente enganchada, que las abrazaderas siempre estén limpias y funcionen adecuadamente. No pongas abajo de la silla ningún objeto de prevención pues tu bebé podría patearlo y provocar riesgo. Tampoco permitas que un perro o un niño estén abajo del asiento.

Asiento para la Espalda

Esto es cuando tu bebé ya se puede sentar solito y ya está grande para llevarlo al frente. Hay unas sillas que se llevan en la espalda pero hay niños a los que les gusta y hay niños a los que no. Para descubrir si a tu bebé le gusta, primero puedes probar con la de alguna amiga o pedir en la tienda que te la muestren antes de probarla. Si decides usarla asegúrate de que tu bebé siempre vaya bien abrochado en ella. También toma en cuenta que al llevarlo en este tipo de silla, él podrá hacer cosas que antes no podía. Como por ejemplo tomar latas de los anaqueles en el supermercado. tirar los regalos en una tienda, jalar y comerse las hojas de los arbustos. En fin piensa que hay varias cosas que tienes que tomar en cuenta.

Andadera

Este es un aparato que te será de gran utilidad cuando tu bebé ya pueda sentarse por si solo y esté desesperado porque no tiene forma de moverse sino es con tu propia ayuda. La andadera le da la libertad de movimiento que tanto anhela. Sin embargo es de suma importancia que recuerdes que a ti no te da esa misma libertad de movimiento ya que por el contrario necesitarás estar más cerca de él vigilándolo. Anualmente, la andadera, es la causa de millones de accidentes que terminan solucionándose a veces con un beso, pero en ocasiones se requiere tratamiento médico. Sigue las reglas que a continuación te proporcionamos: Observa si ya está listo para la andadera. La mejor forma de averiguar es permitiéndole que la use. Ve con tu bebé a un centro comercial siéntalo en una andadera de prueba, si lo notas contento y no se hunde el el asiento, puede ser el momento de comprarla. Al principio dará muchos pasos atrás antes de conseguir dar uno hacia adelante. Propíciale un ambiente seguro. Recuerda que aunque parezca que casi no se mueve en la andadera, debes estar siempre con él ya que corre tanto riesgo como el niño más inquieto. Aún cuando todavía no haya demostrado mucha movilidad en ella, un fuerte empujón contra la pared lo puede hacer caer por las escaleras. Jamás lo dejes solo. Autorízale paseos cortos.

Limita sus recorridos a media hora máximo ya que la andadera es un medio artificial de movilidad que puede hacerlo perezoso para moverse por si solo. Recuerda que tu bebé necesita pasar algún tiempo en el suelo tratando de practicar habilidades las cuales a futuro le permitirán arrastrarse, gatear, etc. El necesita que le des la oportunidad de tratar de ponerse de pie ayudándose de mesas o sillas para que más adelante pueda caminar. La andadera no le da todas estas facilidades. Y sobre todo necesita la interacción contigo y con otras personas que le permite el trato libre. Retira de su camino todo riesgo. El peligro más grande son las escaleras para bajar a un piso inferior. No le permitas a tu bebé moverse libremente junto a ellas aunque tengan reja de seguridad ya que puede suceder que ésta no esté bien asegurada. Bloquea con sillas u otros objetos pesados las áreas inmediatas a la escalera. Los umbrales de los cuartos, cambios de nivel como por ejemplo de la alfombra al piso, o de asfalto a pasto, los juguetes tirados, tapetes sueltos pueden volcar la andadera. No esperes a que camine para quitarle la andadera. En cuanto tu bebé pueda gatear o arrastrarse, quítasela. Pues recuerda que el propósito de la andadera era para cuando él no podía moverse por si mismo y el permitir que la siga usando puede causarle confusión al caminar, además de retardar el proceso ya que este aparato no le exige a tu bebé aprender a mantener el equilibrio ni aprender a caer lo cual es esencial para lo que él está emprendiendo.