Cómo va Aumentando tu Peso durante el Tercer Mes.

Es posible que al inicio de tu embarazo no subas de peso; inclusive puedes bajar un poco debido a los mareos matutinos. Afortunadamente las necesidades calóricas y de ciertos nutrientes del feto durante el primer trimestre no son tan grandes como los siguientes dos trimestres. Por lo que si al inicio de tu embarazo no aumentas, es probable que esto no tenga consecuencias. Sin embargo, el no subir de peso desde este momento puede tener un efecto importante ya que tu bebé irá demandando mayor cantidad de calorías y nutrientes. Por esto es necesario que comas correctamente vigilando tu peso.

Aumento idóneo de Peso

Lo ideal es un aumento de 400 a 500 gr. por semana hasta llegar al octavo mes de embarazo. Si subes menos que esto, deberás ingerir calorías con mayor valor nutritivo. Quizá requieras de algunos tentempiés más frecuentes. Recuerda que las calorías sin nutrientes lo único que logran es aumentar tu peso pero no nutren a tu bebé.

Mayor Aumento

Si tu aumento de peso es mayor a lo anteriormente mencionado, no podrás hacer nada por bajarlo hasta después del parto; tampoco podrás destinar los kilos extra al aumento del siguiente trimestre ya que el feto requerirá un suministro constante de calorías y nutrientes, sobre todo durante los meses que están por venir. Es por esto que no puedes reducir las calorías, pensando en que tu bebé absorberá los nutrientes suficientes del exceso de peso ya acumulado. No intentes ponerte a dieta ya que recuerda que tu bebé está creciendo impresionantemente rápido y requiere de una adecuada nutrición; una dieta para mantenerte en tu peso o perderlo al estar embarazada resulta absolutamente peligroso.

Lo que sí puedes hacer es asegurarte de que no continúes subiendo más kilos de los necesarios. No te permitas demasiados dulces, recuerda que el estar embarazada es sinónimo de alimentación sana y balanceada, no de comer en exceso todo lo que se te ocurra.

Estrías

Una de las consecuencias del aumento de peso brusco son las estrías provocadas por el estiramiento de la piel. Si tu piel está en buen estado ya sea por herencia o por una excelente nutrición, es posible que no aparezca ninguna. Sin embargo, si las empiezas a notar en tu abdomen, caderas o pecho puede resultar de cierta ayuda para la elasticidad de tu piel el hecho de que te alimentes de manera correcta y bebas suficiente agua pero ninguna crema, loción o aceite lograrán evitarlas. Lo bueno es que después del parto se irán haciendo pálidas y de su color original rosado o rojizo pasarán a plateadas.