Aprende a Controlarlos…

Escucha a tu Cuerpo

Si al hacer el aseo de tu casa, hacer ejercicio o cualquier otra actividad te sientes cansada, es necesario que descanses. No debes continuar hasta llegar al agotamiento ya que el exceso de cansancio durante el embarazo puede tener resultados fatales tanto para tu salud como para la de tu bebé. Es fundamental que aprendas a entender las señales que tu cuerpo te envía. Si por ejemplo cuando estás haciendo ejercicio te falta el aire, debes hacer una pausa. Organiza tus actividades de tal manera que no te resulten perjudiciales. Es decir, puedes hacer un poco de ejercicio, o trabajo y tomarte un descanso antes de continuar. De esta forma podrás hacer todo o casi todo lo que necesites sin agotarte.

Causas y Soluciones

En cuanto a los mareos, como te hemos mencionado, durante el primer trimestre éstos pueden estar relacionados con que el hecho de que la cantidad de sangre no sea suficiente para llenar el sistema circulatorio el cual se está expandiendo rápidamente. Durante el segundo trimestre, los mareos pueden ser ocasionados por la presión del útero que se está dilatando sobre tus vasos sanguíneos. Es posible que te sientas mareada cada vez que te levantes después de haber estado sentada o acostada. A esto se le llama hipotensión postural y es causado por un alejamiento súbito de la sangre del cerebro cuando la presión sanguínea baja rápidamente.

Para contrarrestar este efecto, es necesario que te levantes muy despacio aunque el timbre de la puerta esté sonando desesperadamente. Otra causa de mareos puede ser la baja de azúcar en la sangre la cual generalmente es provocada por pasar un periodo de tiempo demasiado largo sin comer; esto puede ser controlado al ingerir algo de proteína pues esto ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre. Recuerda llevar siempre en tu bolsa algún refrigerio de fruta, galletas de trigo integral, barritas de pan o pasas para estos casos. Puedes también llegar a sentirte mareada en un lugar con demasiada calefacción o en un transporte público con poca ventilación y si llevas abrigo. En una situación de este tipo necesitarás salir a tomar un poco de aire fresco o abrir una ventana. Si traes abrigo o saco, lo ideal será quitártelo o por lo menos abrir el cuello y la cintura.

Desmayos

Cuando empieces a sentirte mareada o cuando sientas que te vas a desmayar, debes intentar aumentar la circulación de la sangre hacia el cerebro. Para esto, si te es posible, acuéstate con los pies levantados o siéntate y coloca la cabeza entre tus rodillas hasta que se te pase el mareo. Si en el momento no puedes ni recostarte ni sentarte, dobla una rodilla e inclínate hacia adelante como si fueras a abrocharte el zapato. De hecho, los desmayos reales son raros pero en caso de que esto llegue a suceder, no te preocupes ya que a pesar de que el flujo de sangre hacia el cerebro está temporalmente reducido, tu bebé no corre ningún riesgo. En caso de mareos, es importante que en tu próxima consulta con tu ginecólogo lo comentes y si te desmayas, será necesario que se lo hagas saber inmediatamente. Los desmayos frecuentes son un signo de anemia o de enfermedad por lo que el médico debe estar enterado.