Algunas Recomendaciones

Lógicamente todo embarazo empieza por el acto sexual. Sin embargo, en casi todas las parejas que esperan un bebé, su relación sexual sufre algún tipo de cambio durante los nueve meses de gestación. Es posible que durante este tiempo el sexo empiece a ser mejor que nunca o llega a suceder que desaparece casi por completo o se vuelve incómodo.

Desde Antes de la Concepción

Hay variantes en lo que respecta al deseo y a las reacciones sexuales. Hay parejas que llevan una vida sexual satisfactoria teniendo una relación por semana, mientras que para otras parejas, esto puede ser totalmente insatisfactorio ya que lo acostumbran una vez al día.

Después de la Concepción

Estas diferencias pueden ser más exageradas. Incluso es posible que los trastornos físicos, sexuales y emocionales provoquen menos deseo de hacer el amor a la pareja que lo acostumbraba una vez al día que a la que lo hacía una vez por semana y viceversa. La frecuencia varía de una pareja a otra, pero suele haber un esquema en el interés sexual que va de menos a más y a menos durante los tres trimestres de tu embarazo.

Primer Trimestre

Esta disminución es bastante común en el primer trimestre. Generalmente se debe al cansancio, las náuseas, los vómitos y la sensibilidad dolorosa de los senos. Sin embargo, si tu primer trimestre es cómodo y sin problemas, el deseo sexual suele ser más o menos el mismo que tenías antes.

Son realmente pocos los casos cuando el deseo aumenta, esto se debe a que la vulva está sumamente sensible y a la gran sensibilidad de los senos. De hecho, hay quienes por primera vez experimentan un orgasmo o un orgasmo múltiple.

Segundo Trimestre

En algunos casos, el interés por las relaciones sexuales aumenta durante el segundo trimestre cuando tu esposo y tú se han ido adaptando mejor al embarazo tanto de manera física como psicológicamente. Este interés generalmente va desapareciendo conforme se va acercando el momento del parto. Esta falta de interés suele ser más fuerte que la experimentada durante el primer trimestre debido a que el volumen del abdomen es mayor y los dolores e incomodidad de un embarazo avanzado limitan el deseo sexual. Además te resultará difícil concentrarte ya que en este momento lo que llena tu mente es la llegada de tu bebé.

En el tema de las relaciones sexuales durante tu embarazo, lo mejor será lo que tu esposo y tú sientan que más les conviene.

Hay algunos médicos que desafortunadamente tienen algunas inhibiciones con respecto a las relaciones sexuales por lo que no explican a la pareja lo que pueden o no esperar durante su relación íntima al estar embarazados. Esto ocasiona que la pareja tenga dudas en su procedimiento.

Situaciones que Afectan

Lo primero es comprender que hacer el amor durante el embarazo es diferente. Existen muchos cambios físicos que afectan tanto al interés sexual como al placer que se experimenta. Tu esposo y tú deben conocer estos cambios y platicar sobre ellos para minimizar sus efectos.

Entre los principales están las náuseas y vómitos ya que cuando estos aparecen de día y de noche, es probable que lo mejor sea esperar a que desaparezcan. Recuerda que generalmente disminuirán hacia el final del primer trimestre. Sin embargo, si sólo aparecen a ciertas horas, puedes aprovechar los momentos en que te sientas bien para hacer el amor. No debes presionarte para sentir deseo cuando físicamente tienes algún malestar ya que recuerda que estos mareos se incrementan por el estrés emocional.

El aumento de tu vientre, puede ser uno de los obstáculos que encuentres para hacer el amor con comodidad. Conforme avanza tu embarazo, es posible que sientas mayor dificultad en este sentido. Sin embargo, recuerda que este no es un impedimento real.

Otro de los síntomas que puede disminuir tu deseo sexual es el cansancio, el cual afortunadamente va desapareciendo en el cuarto mes. Mientras esto sucede, puedes hacer el amor, si tienes oportunidad durante el día cuando no estés tan cansada. Aprovecha los fines de semana cuando no tengan compromisos de trabajo y puedan tranquilamente dedicar la tarde a ustedes mismos. No intentes permanecer levantada hasta tarde para un romance.

Los cambios hormonales del embarazo incrementan del flujo sanguíneo hacia la pelvis lo cual suele aumentar la respuesta sexual pero también puede hacer que el sexo sea menos satisfactorio. También esta situación puede aumentar o disminuir el placer.

La sensibilidad de tus senos puede hacer que durante los primeros meses de embarazo, deban evitar tocarlos ya que en ocasiones resultan dolorosamente sensibles. Hacia el final del primer trimestre, generalmente disminuye este síntoma. De hecho, en ocasiones, este puede convertirse en un factor positivo más que negativo. Conforme tu embarazo avanza, es posible que empieces a producir el calostro que es una sustancia precursora de la leche. Este puede salir durante la estimulación sexual lo cual no es motivo de preocupación pero sí puede resultar molesto para ti o para tu esposo. Lo indicado en este caso es evitar la estimulación de los senos.

En cuanto a las secreciones vaginales. Estas aumentan de volumen y cambian de consistencia y olor. Esta mayor lubricación puede lograr que el acto sexual sea más agradable para ti y para tu pareja si tu vagina era seca o estrecha. O puede ser que esté tan húmeda que tu esposo tenga dificultades en mantener su erección.

El cuello del útero también se congestiona durante el embarazo y es más blando que antes del mismo lo cual significa que una penetración profunda puede llegar a provocar una hemorragia, sobre todo, durante los últimos meses cuando el cuello de la matriz empieza a madurar preparándose para el parto. Si esto llega a ocurrirte, y si tu médico ha descartado el peligro de cualquier complicación, será necesario que se abstengan de penetraciones profundas.