Conoce los Síntomas

Señales

Ningún médico puede predecir con exactitud el tiempo que falta para que un parto inicie. Existen indicios que tu ginecólogo empezará a buscar en el noveno mes de tu embarazo. Por ejemplo el descenso del bebé a la cavidad pélvica y el plano en el que la cabeza se encuentra es una de las claves. Otro de los indicadores es si ha empezado el borramiento, es decir, el adelgazamiento del cuello del útero. Y si ha empezado la dilatación que es la apertura del cuello del útero. Sin embargo, estos indicadores no dan el momento preciso ya que pueden significar desde una hora hasta tres o más semanas de espera. De hecho, el descenso, el borramiento y la dilatación se puede producir de manera gradual a lo largo de un periodo de semanas o incluso de un mes o más en algunos casos. En otras ocasiones ocurren en cuestión de horas.

Segundo Parto

Si estás esperando a tu segundo bebé y la dilatación del primero fue demasiado larga; no debes preocuparte, generalmente la segunda ocasión es diferente ya que el canal del parto ahora es más espacioso y ofrecerá menos resistencia. Seguramente será también menos doloroso. La mayor diferencia se encuentra en el número de esfuerzos para empujar que tendrás que hacer ya que los segundos bebés salen en pocos minutos en lugar de tardar varias horas. De cualquier manera, no se puede saber con exactitud hasta el momento preciso.

Nadie, por mucha experiencia que tenga, puede predecir con exactitud el comienzo del parto ya que nadie sabe aún qué es lo que lo desencadena. Lo que se requiere es que tengas paciencia y que sepas que todo va a salir bien.

Investigaciones

Algunos estudios recientes demuestran que cuando una mamá está en el proceso de dilatación, puede tener menos complicaciones e incluso menor tiempo de dilatación si una mamá experimentada la anima, le va diciendo lo que está sucediendo y la apoya con sus palabras.

Otro estudio ha demostrado que si a partir de la semana 39 se estimulan los pezones durante tres horas o más al día es menos probable que exista un retraso en la fecha del parto. En este estudio, las mujeres estimularon su pezón, la areola y el pecho con las yemas de los dedos 15 minutos cada pecho, alternándolos durante una hora tres veces al día. Las cremas y las lociones eran opcionales, así como la ayuda del esposo. El problema de esta técnica es que además de requerir de tiempo y energía, no se cuenta con una supervisión médica cuidadosa por lo cual puede resultar peligrosa. Puede producir contracciones muy fuertes que podrían producir problemas por lo que no es aconsejable llevarlo a cabo a menos que tu médico te lo indique.