Consejos Importantes

La intoxicación es una de las enfermedades más comunes. Sigue los consejos que a continuación te damos.

Lávate perfectamente bien las manos con agua y jabón antes de alimentar a tu bebé. Si tienes contacto con carne cruda o huevo, lávatelas otra vez. Si te tocas la boca o te suenas, vuelve a lavarlas. Si tienes alguna cortadura en la mano, cúbrela con una gasa.

Conserva la comida envasada de tu bebé en un lugar fresco y seco. Observa que las tapas de los frascos tengan sumido el botón de seguridad antes de abrir. Y asegúrate que escuchas un golpecito al abrirlo, de lo contrario tendrás que tirar el alimento. Desecha las latas que estén infladas, golpeadas, o que tengan un escape. Y si vas de paseo, lleva los frascos y botes sin abrir. Si llevas algo que requiera de refrigeración, colócalo en una hielera, o bolsa con hielo. Si transcurre mucho tiempo y el alimento ya no se siente frío, no se lo des a tu bebé.

Antes de abrir los frascos, limpia las tapas perfectamente. Si la tapa está demasiado apretada, deja correr agua caliente sobre ella. No la golpees.

Sírvele a tu bebé en un platito. No le des directamente del bote o frasco ya que con su propia saliva contaminas el alimento restante que quizá no se termine y se echará a perder.

Si necesitas abrelatas, cerciórate que está limpio. Lávalo con un cepillo dental destinado únicamente para esta función. En cuanto se empiece a oxidar el abrelatas, tíralo a la basura.

No necesitas calentar la comida de tu bebé, pero si lo quieres hacer, simplemente entibia la porción que vas a utilizar. No uses el microondas ya que aún afuera del horno, el recipiente continúa calentando y puede sobrecalentar el alimento. Es preferible a baño María. Para probar el alimento no utilices la cuchara de tu bebé. Coloca una gota en tu muñeca o utiliza tu propia cuchara.

Al preparar los alimentos de tu bebé asegúrate que tanto los utensilios como tu lugar de trabajo en la cocina, estén perfectamente limpios. Mantén los alimentos en su temperatura correspondiente, es decir, los fríos, fríos y los calientes, calientes.

Cuando tu pediatra te autorice a dar huevo a tu bebé, cerciórate que las claras estén bien cocidas ya que crudas pueden contener salmonela.

Lava perfectamente frutas y verduras y pélalos siempre que sea posible a menos que tengan certificación ce cultivo orgánico.