Es importante que tomes en cuenta que este es tu último trimestre de embarazo. De hecho, tu peso ha aumentado de manera considerable, tu centro de gravedad se ha desplazado hacia delante, no alcanzas a ver tus pies y tus articulaciones son un poco menos firmes lo cual te hace más inestable. Así mismo, considera que uno de los síntomas de embarazo es el estar distraída, preocupada, soñar despierta y quizá hasta ser un poco torpe en tus movimientos. Por esto debes cuidarte mucho de caídas, especialmente aquellas sobre el vientre.

Sin embargo, como sabes, tu bebé está protegido por el líquido amniótico, membranas resistentes, las paredes del útero y una cavidad abdominal envuelta por músculos y huesos; todo esto es como un sofisticado sistema de protección por lo que si llegas a sufrir una caída, no debes preocuparte a menos que sea algo realmente fuerte que requiera de hospitalización inmediata como por ejemplo la presencia de hemorragia, la pérdida de líquido amniótico, contracciones del útero, sensibilidad en el abdomen o si el bebé parece extrañamente inactivo.

De cualquier forma, aunque sientas que tu caída es algo insignificante, será necesario que lo hagas saber a tu médico quien seguramente te pedirá que vayas a consulta para estar totalmente tranquilos de que los latidos del corazón de tu bebé se escuchan perfectamente bien.