Estimular a tu bebé de seis meses requiere de mayor actividad ya que ahora él física, emotiva e intelectualmente es diferente que antes. Ahora puede coordinar sus sentidos, observar lo que palpa, buscar lo que escucha y desempeñar un papel más activo en el proceso de aprendizaje.

Los pasos a seguir son son los mismos de los primeros meses pero se amplían ahora mucho las actividades. La destreza motriz grande se refiere a sentarse, gatear caminar, lanzar una pelota y montar en tu triciclo.

Cámbialo frecuentemente de posición de sentado a acostado, de la cuna al piso para darle oportunidad de practicar ejercicios de destreza física. En cuanto notes que va pudiendo, permítele:

Estando acostado, sentarse solo.

Sentarse como una ranita.

Sentarse derecho sostenido con cojines si es necesario.

Levantarse y saltar en tu regazo.

Levantarse tomándose de tus dedos.

Levantarse apoyándose en su cuna, silla o cualquier mueble.

Colocarse en cuatro pies.

Volar por el aire.

La destreza que tu bebé adquiera en sus deditos y manitas le ayudarán en un futuro a realizar actividades tales como comer por si mismo, colorear, dibujar, escribir, amarrarse la agujetas, abotonarse la camisa, etc. Esto será más fácil si le proporcionas tableros de actividades, las cuales tardará meses en ejecutar con todo éxito. Los cubos de madera, plástico u otro material de cualquier tamaño son también de gran utilidad en este momento para tu bebé. Animalitos rellenos, o muñecas suaves le ayudarán en su destreza. Objetos reales o de juguete pero parecidos a los de casa, le gustarán mucho como por ejemplo teléfono, cajas vacías, cucharas, etc. Balones de diferentes tamaños y texturas también le encantarán. Cántale algún juego de dedos pues este le encantará y después él mismo lo imitará. Puedes enseñarle destrezas sociales. Es decir, a esta edad tu bebé es muy sociable pues no ha desarrollado el temor a extraños. Indícale saludos sencillos tales como ¡hola! y ¡adiós! con su manita, a lanzar besos soplando, a decir ¡gracias!. En fin, esto puedes hacerlo en reuniones familiares, en la Iglesia o en la Sinagoga. Enséñale también habilidades lingüísticas e intelectuales. Esto es, tu bebé primero reconoce los nombres de mamá , papá y hermanos. Después palabras básicas de uso cotidiano para él como biberón, adiós, etc. Poco después irá entendiendo frases simples como ¿Quieres comer? El entender el lenguaje ocurre primero que el hablarlo. En esta etapa tu bebé está iniciando la habilidad para la solución de problemas ya que está observando y memorizando. Juega con él con actividades que estimulen su intelecto como el que un envase de plástico se llene de agua y él al voltearlo lo vacíe. En cuanto a su percepción auditiva, hazle notar sonidos. Por ejemplo si pasa un avión, o un coche policía sonando su sirena. Dile, “Escucha un avión.” y recalca las palabras clave como “avión”. Haz lo mimo al poner a funcionar la licuadora o cualquier otro aparato como teléfono, timbre, etc. Festeja sus ruidos chistosos que él hace con la lengua ya que estos le permitirán en adelante el desarrollo del lenguaje. Empieza a decirle conceptos como la leche está caliente, la sopa está sabrosa. En este momento no te entenderá del todo. Sin embargo, poco a poco, gracias a la repetición irá entendiendo. Estimula su curiosidad. Esto es, si él quiere investigar cómo es un juguete y lo quiere utilizar de diferente manera, permíteselo. Siempre y cuando esto no se convierta en acciones negativas como arrancar el pasto del jardín. Es muy importante que fomentes su amor e interés por aprender ya que esto lo convertirá en un estudiante exitoso.