Durante tu Embarazo…

Es posible que sientas que los zapatos te aprietan ya que tus pies pueden empezar a hincharse por la retención de líquidos, lo cual es completamente normal durante el embarazo. Además si tu aumento de peso ha sido excesivo, también tus pies habrán engordado. Otra cosa que sucede en relación con los pies es una expansión de las articulaciones, incluyendo las de los pies, cuando la hormona relaxina desempeña su función de relajar la pelvis para el parto. La hinchazón desaparecerá después del parto e irás bajando de peso, pero a pesar de que las articulaciones se volverán a unir, es probable que tus pies continúen siendo un poco más grandes. Incluso un número mayor en tu calzado.

Zapatos

Durante tu embarazo, si tus zapatos empiezan a resultarte incómodos, deberás comprar dos pares que te sean cómodos; uno de éstos para trabajar y estar en casa y el otro para vestir. Es importante que estos dos pares cuenten con un tacón de menos de 5 cms. , suelas antiderrapantes, y espacio suficiente para que tus pies puedan estar totalmente cómodos. Otro aspecto importante es que ambos pares sean de piel o de lona para dar oportunidad a tus pies de respirar. Te aconsejamos que cuando compres estos zapatos sea por la tarde cuando tus pies están hinchados para que realmente te resulten adecuados. Puedes usar zapatos flexibles durante varias horas del día para reducir el cansancio y el dolor de espalda y piernas.

Pide a tu médico consejo en cuestión de zapatos ya que hay algunos complementos ortopédicos diseñados para corregir el desplazamiento del centro de gravedad que se produce durante el embarazo. Estos además de dar mayor comodidad, reducen los dolores de espalda y de piernas. Incluso hay diseño para los primeros seis meses y otro para los últimos tres.