¡ Su entorno a los 7 meses… !

Ambito Familiar:
Los abuelitos tienen el privilegio de poder consentir a tu bebé y disfrutan el poder hacerlo. Ellos ya cumplieron con su papel de padres exigentes contigo y con tu esposo respectivamente. Si bien es cierto que al consentirlo no piensan en las consecuencias que esto te acarrea, también es cierto que lo hacen con todo su amor.

Analiza la situación y ponla en una balanza. Si los abuelitos de tu bebé viven lejos, y conviven con tu bebé tres o cuatro veces por año y en ocasiones especiales o fiestas.

Pueden consentir a tu bebé cuanto quieran. Si lo tienen todo el tiempo en sus brazos, si no lo dejan dormir su siesta, si lo miman demasiado. No te preocupes, ya que esto no le afectará en lo más mínimo en su comportamiento futuro pues una vez terminada la visita, su vida vuelve a la normalidad. Sin embargo, si los abuelitos viven cerca y conviven demasiado con tu bebé o inclusive comparten la misma casa; es importante establecer un reglamento para no malacostumbrarlo.

Tu bebé puede a la vez aprender que las reglas varían según el lugar. Es decir, él sabe que en casa de sus abuelitos probablemente no tiene dormir la siesta, pero estando en su casa, sí debe hacerlo. Ya que son ustedes papás quienes pasan con tu bebé las 24 horas del día, es importante que marquen las reglas en lo más significativo y los abuelitos las acatarán. Sin embargo, es importante que recuerdes que ellos ya pasaron por esta etapa y pueden quizá darte buenos consejos para el sano desarrollo físico, mental y emocional de tu bebé.

Los abuelitos tienen ciertos derechos que son inviolables como el hecho de regalarle a tu bebé lo que ustedes no le regalarían ya sea por lo costoso, por considerarlo de mal gusto, o por sentirlo inútil. Sólo los regalos peligrosos deben estar prohibidos. Es importante permitir que los abuelitos consientan a tu bebé dándole todo su amor y tiempo; siempre y cuando no se rompa con las reglas previamente establecidas. Ya que de ser así, sería conveniente que hablaras con ellos, sin herir sus sentimientos pero haciéndoles ver por ejemplo, que no es saludable para tu bebé que lo tengan en sus brazos si en ese momento se tiene también un cigarro en la mano. Diles que tú eres flexible pero que ellos también deben de ceder cuando se trata de la salud o la seguridad de tu bebé.