Parto Prematuro

Este tipo de parto es el que ocurre antes de la semana 37. Una tercera parte se debe a que la dilatación empieza muy pronto, otra tercera parte porque las membranas se rompen prematuramente y el otro tercio por problemas maternales o fetales.

Factores de Riesgo

Existen una gran variedad de elementos de los que se piensa que aumentan la posibilidad de un parto prematuro. Conforme hay más causas de riesgo del historial clínico de la madre, más elevada será la probabilidad de que el bebé nazca de manera prematura. Sin embargo, hay factores de riesgo que pueden ser eliminados como por ejemplo si antes de tu embarazo tu alimentación era insuficiente, puedes corregirla durante el mismo de una forma equilibrada asegurándote que el suplemento vitamínico que tomes contenga zinc. Si acostumbras fumar, lo ideal será que lo dejes lo más pronto posible al iniciar tu embarazo o incluso desde que tengas planes de concebir. En cuanto bebidas alcohólicas, es necesario que evites la ingestión regular de vino, cerveza y licores ya que aún no se sabe qué cantidad de esto puede resultar excesiva.

Precauciones

Es fundamental que tomes en cuenta que no debes tomar ningún tipo de medicamento sin la aprobación de tu ginecólogo. Así mismo, no se debe ingerir ninguna clase de droga. Si tu trabajo o las labores de tu casa te exigen permanecer de pie durante varias horas al día, deberás reducir la jornada o incluso dejar de trabajar.

Si tu peso antes de embarazarte era normal, debes aumentar por lo menos 9.5 kg. durante estos nueve meses. Si estabas extremadamente delgada, puedes aumentar hasta 14 kilos. Si antes de tu embarazo tenías sobre peso, es posible que ahora aumentes un poco menos pero siempre y cuando estés ingiriendo los nutrientes que tu médico te indique.

Cuando existe una enfermedad crónica en la futura mamá como por ejemplo del corazón, hepatitis, hipertensión, diabetes o enfermedad renal; una atención médica adecuada así como el reposo en cama pueden evitar un parto prematuro.

Relaciones Sexuales

En el caso de las relaciones sexuales, si tu embarazo presenta riesgo de parto prematuro, es probable que tu médico te indique abstención del acto sexual o del orgasmo durante los últimos dos o tres meses ya que el orgasmo puede activar las contracciones uterinas.

El Desequilibrio Hormonal

Puede ocasionar aborto espontáneo tardío pero también puede ser causante de un parto prematuro. Un tratamiento hormonal puede evitar estos problemas o eliminar sus efectos. Cuando existen infecciones como las vaginales, del tracto urinario, del líquido amniótico, enfermedades venéreas y rubéola que pueden dañar al feto, el organismo parece que elige al parto prematuro como medida para poner a salvo a tu bebé de un medio ambiente peligroso. Para reducir el riesgo de contraer una infección, es importante que te mantengas alejada de enfermos y asegúrate de tener descanso y ejercicio adecuados así como una correcta nutrición y cuidados prenatales. Algunos médicos recomiendan el uso del condón durante los últimos meses del embarazo para reducir el riesgo de infección del líquido amniótico.

Utero

Existen ocasiones en que el útero es irritable lo cual lo hace susceptible de sufrir contracciones extemporáneas. De hecho, algunos médicos piensan que cuando esto se detecta y se controla durante el tercer trimestre, el parto prematuro se puede evitar por medio de reposo y en algunos casos medicamento para controlar las contracciones. En caso de detectar anomalías estructurales del útero, la corrección quirúrgica puede prevenir futuros nacimientos prematuros. Cuando se diagnostica que el cuello del útero es débil y corre el riesgo de abrirse antes de tiempo, es posible evitar un parto prematuro efectuando un cerclaje del cuello uterino durante la gestación.

Placenta Previa

El tener placenta previa significa que ésta se encuentra en una posición baja en el útero cerca del cuello uterino o por encima del mismo. Esta situación puede ser diagnosticada por medio de ultrasonidos o se puede manifestar por una hemorragia a la mitad del embarazo o hacia el final del mismo. En este caso el reposo total puede ser lo que evite un parto prematuro.

Estrés

Si durante tu embarazo sufres de estrés debido a las presiones en el trabajo, es importante que tomes en cuenta que en este momento lo más importante es tu bebé por lo cual debes minimizar o eliminar esta tensión. Si el estrés es en tu matrimonio, puedes acudir a un consejero que les ayude ya que es necesario que estés tranquila para que tu bebé perciba esta tranquilidad. También pueden ayudarte las técnicas de relajación, el ejercicio, una buena nutrición, descanso y sobre todo el plantear la situación a la persona correspondiente.

Edad

En cuanto a tu edad, si eres menor de diecisiete años, es fundamental que tu alimentación sea excelente y que la atención médica y los cuidados prenatales que tengas sean los correctos para compensar el hecho de que tanto tú como tu bebé están creciendo. Si eres mayor de treinta y cinco años, también es necesario que tanto tu alimentación como los cuidados prenatales sean óptimos. Así mismo es importante que no te sientas estresada y que estés todo tu embarazo bajo estricto control médico para que cualquier problema obstétrico se pueda detectar a tiempo.

En ocasiones es posible detectar cuando el feto tiene alguna anormalidad. Esto a veces puede corregirse mientras el feto aun está en el útero.

Embarazo Múltiple

Si estás esperando más de un bebé, es posible que el parto sea antes de lo previsto. En este caso la atención médica adecuada así como la nutrición y el reposo te ayudarán a prevenir un parto prematuro.

Parto Prematuro Previo

En caso de que hayas tenido anteriormente un parto prematuro, si la causa del mismo ya fue diagnosticada, es posible que sea corregida. Así mismo, limita tus actividades, mantén una adecuada atención médica y aliméntate de manera correcta.