Puedes comenzar a experimentarlo

Estado de Animo

Durante tu embarazo tendrás algunos cambios de humor normales los cuales pueden agravar el estrés de las situaciones cotidianas. Para asegurarte de no caer en desánimo, lo más aconsejable es que mantengas total comunicación con tu pareja ya que siempre se necesita hablar de lo que está afectando para corregirlo. De hecho, simplemente el ser escuchado y corresponder también escuchando, es un buen alivio para lo que se está experimentando.

Detecta el Origen

Es importante que identifiques el origen del estrés tanto en tu trabajo como en las áreas de tu vida. Este no es el momento ideal para aceptar nuevos proyectos o actividades por lo que deberás aprender a decir no antes de estar sobrecargada de trabajo. De hecho, si la ansiedad que el trabajo te produce es bastante, lo mejor será que consideres la posibilidad de pedir una baja por maternidad anticipada o cambiar de puesto durante tu embarazo.

Soluciones

Recuerda que en cuanto nazca tu bebé, es muy posible que el estrés aumente por lo que lo ideal será que desde ahora lo aprendas a manejar. Otra solución para el estrés es que tu alimentación sea adecuada incluyendo tres comidas al día y refrigerios dentro del marco de la dieta ideal. Cuando te sientas tensa, un baño no demasiado caliente te puede ayudar después de un día agitado. Lleva a cabo una actividad relajante como leer, escuchar música, ir al cine, salir a caminar, contemplar una pintura, o hacer algún deporte si tu médico lo autoriza y si lo acostumbrabas antes de embarazarte.

Hay varios tipos de relajación como por ejemplo el yoga, meditación, etc.

Para relajarte puedes sentarte con los ojos cerrados. Relaja tus músculos empezando por los pies y subiendo despacio por las piernas, el torso, el cuello y la cara. Respira por la nariz y exhala por la boca repitiendo la palabra “paz”. Puedes repetir este ejercicio de diez a veinte minutos más.

Otro ejercicio es inhalando lenta y profundamente por la nariz, empujando el abdomen hacia fuera al mismo tiempo. Cuenta hasta cuatro, relaja los músculos de los hombros y del cuello. Exhala despacio y de manera cómoda contando hasta seis. Repite la secuencia cuatro o cinco veces para quitar la tensión.