Considera lo siguiente:

as plagas caseras son transmisoras de enfermedades. Sin embargo, el usar insecticidas también implica un riesgo pues la mayoría son venenos de alta peligrosidad. Evita tener plagas en tu casa cerrando las ventanas con malla de alambre, así como cualquier orificio por donde pudiera entrar un roedor o insectos.

Si decides utilizar las trampas pegadizas que atrapan a los insectos reptantes en cajas cerradas o en contenedores, las moscas en las viejas tiras de papel pegajoso y a los ratones en rectángulos pegajosos; debes asegurarte de que estén fuera del alcance de tu bebé o ponerlas sólo por la noche cuando todos duerman y retirarlas a primera hora de la mañana.

Las trampas de caja que mantienen al roedor vivo, también deben mantenerse lejos y armarse cuando tu bebé no esté cerca. En cuanto a los insecticidas, tu sabes, que son altamente tóxicos también para los seres humanos. No los extiendas ni los guardes donde se preparan alimentos ni cerca de los niños. Si resuelves fumigar, deberán todos los miembros de la familia salir de la casa durante todo el día. Y de ser posible, lo ideal, será hacerlo cuando ustedes estén de vacaciones. Al regresar debes abrir todas las ventanas para ventilar la casa.

Plomo

Grandes cantidades de plomo pueden producir daño cerebral en los niños. Inclusive dosis pequeñas pueden reducir el coeficiente de inteligencia, retardar el crecimiento, reducir función enzimática, dañar los riñones, los oídos y causar problemas de conducta y aprendizaje; así como causar un efecto negativo en el sistema inmunológico. El plomo provine de diferente fuentes como por ejemplo de pinturas. Sobre todo en casas viejas aún quedan capas de pintura que contienen plomo debajo de nuevas manos de pintura. Al paso del tiempo cuando la pintura se resquebraja, se van desprendiendo partículas microscópicas que contienen el metal y llegan a la ropa, juguetes y manos del bebé. Si éste es tu caso, te aconsejo que hagas quitar toda la pintura de los muros por un profesional cuando la familia o por lo menos tu bebé o cualquier mujer embarazada no estén. Y asegúrate de que ninguno de los juguetes pintados de tu bebé contengan plomo. También la gasolina cuando no había leyes que lo prohibieran era una de las principales fuentes de contaminación. El agua potable en millones de viviendas está probablemente conteniendo plomo según calculan las autoridades sanitarias; ya que hay tuberías donde los tubos del acueducto se han soldado con este metal. Si este es tu caso, hazla examinar por la autoridad correspondiente para que instalen sistemas de purificación. Usa sólo agua fría para cocinar ya que en la caliente se lixivia más plomo de las tuberías. Mientras el agua no sea segura, usa agua embotellada para beber y cocinar. En el suelo puede haber residuos de plomo que provienen de residuos industriales, o alguna otra fuente. Por lo que es conveniente que evites que tu bebé se eche a la boquita tierra. También las tintas de periódicos y revistas contienen un alto nivel de plomo sobre todo las ilustraciones a cuatro colores. Asegúrate de que él no se las lleve a la boca. Es muy importante que además de tratar de mantener a tu bebé alejado de las fuentes de plomo, le ayudes a aumentar su resistencia por medio de una nutrición adecuada con lo necesario de hierro y calcio.