Dale a tu Bebé la oportunidad de jugar, convivir, aprender y desarrollarse a tu Bebé a través de los Juegos. Es el motor de su felicidad.

Permítele Jugar en el Piso

El juego es parte esencial en el desarrollo de tu bebé. Permítele que se ensucie la ropa, las manos y hasta la cara. Ya que esto significará que está teniendo toda la libertad para disfrutar lo que está haciendo. Es un error pretender mantener a tu bebé todo el día inmaculado..

Si no te gusta que se presente en sociedad sucio, te aconsejo que lleves contigo siempre una muda completa de ropa para que en el momento que lo coloques en el piso puedas ponerle su ropa para juego y después volverlo a cambiar para que luzca impecable. Si no eres este tipo de mamá, puedes limpiarle lo sucio más visible con una toalla de papel o una toalla húmeda. La mugre que haya quedado impregnada, saldrá con el baño. Y la ropa la puedes lavar y todo estará como si nada. Ni siquiera la tierra que entre en la boca de tu bebé le hará mucho daño. Lo único importante es que te asegures que no haya en el piso vidrios u excremento de algún animal. Recuerda que es muy importante que te mantengas vigilándolo pues aún es muy pequeño para dejarlo jugar solo. Si tu bebé prefiere mantenerse en su cuna en lugar de jugar en el piso; debes investigar a que se debe esta reacción ya que puede ser que piense que no te gusta que se ensucie y por esto lo hace. En este caso, siéntate con él en el suelo y diviértanse juntos. Motívalo para que poco a poco sea más activo. Cuando gatee protege sus pies con zapatos blandos sobre todo si el piso es de cemento. Y de preferencia protege sus rodillas con pantalón largo. En clima cálido, permítele pisar descalzo el pasto.

Juegos Bruscos

El cuerpo de tu bebé a esta edad aún no está preparado para ciertos movimientos como son el sacudirlo, zangolotearlo o aventarlo por los aires. Todo en la vida tiene su momento; Así como iniciaste con los alimentos sólidos poco a poco, debes tener el mismo cuidado en el tipo de juegos para tu bebé. El trato violento puede ser muy riesgoso antes de los dos años. Incluso los padres que por llamarle la atención a su niño lo sacuden pueden causarle daños irreversibles. Como la cabecita de tu bebé es pesada en comparación con el resto del cuerpo, y los músculos del cuello aún no están totalmente desarrollados, el apoyo de su cabecita es débil. Al sacudirlo, lo único que se ocasiona es que su cerebro rebote contra su cráneo varias veces lo cual puede ocasionar hinchazón, presión, desangre que lo puede llevar a un problema neurológico serio y permanente con incapacidad mental y física. Otro daño que puede sufrir es el desprendimiento de la retina o lesión del nervio óptico. Esto conlleva a problemas visuales y hasta la ceguera. Si se el bebé está llorando y se le sostiene de cabeza, el riesgo puede ser aún mayor. Cuida todo su cuerpo, pues recuerda que las coyunturas todavía están flojas. No lo columpies deteniéndolo de sus manos ni lo jales de repente de un brazo o la mano pues puedes ocasionar una dislocación muy dolorosa. Sin embargo, teniendo cuidado y todas las precauciones puedes hacer que tu bebé vuele sosteniéndolo firmemente de la cintura y llevándolo suavemente por el aire. Puedes hacerle cosquillas mientras no le falte el aliento. Juega a perseguirlo cuando ya gatee. Si a tu bebé le gustan los juegos más tranquilos, debes respetar su decisión y no jugar con él de esta manera.

Juegos Dentro de su Corral

Ahora que tu bebé ya tiene ocho meses y ha podido conocer el gran mundo que existe fuera de su corralito, ya no te será tan fácil mantenerlo ahí puesto que se sentirá encerrado en un espacio muy pequeño aunque antes le pareciera un gran campo de juegos. Utiliza el corral solamente para casos de emergencia como una llamada telefónica o el timbre de la puerta cuando no puedes atender totalmente a tu bebé y este lugar le proporciona un poco de mayor seguridad. Por supuesto sin dejar de observarlo. Sin embargo, limita este tiempo de cinco a quince minutos máximo ya que él no resistirá mucho estar ahí dentro. Recuerda que tu bebé ahora es muy hábil y puede escapar apilando juguetes para salir de su encierro. Nunca uses el corral para comodidad tuya y desatenderlo. El momentito que tu bebé estará ahí, proporciónale juguetes atractivos pero no grandes para evitar que trepe sobre ellos y escape. Si es posible dale cosas novedosas que generalmente no utilice como envases de plástico sin tapa de refrescos, cacerolas, etc. Lo importante es que se entretenga con algo diferente para que pueda entretenerse. Varía regularmente estos juguetes para que no se aburra antes de tiempo. Si a tu bebé le sigue encantando estar aquí dentro, anímalo a salir para que aprenda que jugar en el piso es mucho más divertido. Siéntate con él y comparte el momento ya que el estar fuera de su corral es importantísimo para su sano desarrollo físico y mental.

Precauciones

Recuerda que tu bebé aún no comprende que hay objetos de gran valor para ti tanto a nivel económico como sentimental. Si hay adornos que pueden poner en riesgo a tu bebé o a ti porque acabe con ellos, será mejor que los coloques fuera de su alcance hasta que tenga edad suficiente para saber tratarlos. Sin embargo, no es posible que tu casa se quede vacía de ornamentos. Así que deja los más resistentes y menos costosos para que él vaya aprendiendo que debe respetar lo que no le pertenece así como tu respetas sus juguetes. Si el objeto peligra pues él insiste en tomarlo, guárdalo y más adelante vuelve a colocarlo. Pero recuerda también que la memoria de los bebés es corta y cuando el objeto regrese a su lugar puede ser que él no se acuerde que no debe tocarlo.