Contratación de una Niñera

Tu bebé es el ser más importante de tu vida además de tu esposo y tus otros hijos. Es por esto que es imprescindible que cuente contigo tanto para estar a su lado el mayor tiempo posible como para que si necesitas trabajar; lo dejes al cuidado de la persona ideal. actualmente es difícil encontrar esta persona indicada de no ser por tu mamá o tu suegra quienes amarán a tu bebé como si fueses tú misma.

La Abuelita, la Niñera Ideal

Lo único que podrían hacer diferente a ti es el consentirlo en exceso. Ya sea la abuelita o una niñera las ventajas de que te ayude a cuidar a tu bebé en tu casa es que de esta forma, él contará con todo lo que necesita. Es decir, tendrá a la mano toda su ropa, su propia cuna, silla, juguetes, etc. Así mismo no es necesario estarlo llevando y regresando exponiéndolo al clima y al constante movimiento. Sin embargo, las desventajas también existen ya que en caso de que la persona que lo cuida no pueda asistir algún día ya sea por enfermedad, por que ya no puede o quiere regresar o por celos de tu parte; te verás de repente en conflicto pues no contarás con alguien para ese momento. Es importante que tomes en cuenta que si tu bebé estará todos los días conviviendo con esta persona, llegará a existir una buena relación de entendimiento entre ellos lo que propiciará su tristeza el día que esta persona ya no pueda cuidarlo. Al mismo tiempo que puede provocar tus celos.

Buscar una Niñera

Ya sea para todos los días o para ocasiones en las que quieres salir con tu esposo; tendrás que dedicar un buen tiempo para lograr la elección correcta. Puedes dirigirte a una agencia especializada lo cual te ahorrará una búsqueda exhaustiva. Sin embargo, será indispensable que personalmente verifiques la información sobre los antecedentes de la persona.

Puedes también contratar por medio de un hospital ya que generalmente a sus niñeras les dan cursos especializados para el buen cuidado de bebés. Incluso puedes buscar en escuelas de enfermeras para que te recomienden a alguien competente. Pero recuerda siempre confirmar sus referencias personales. Es posible que el pediatra, el sacerdote, ministro o rabino puedan darte también una buena recomendación. Pregunta a otras mamás que conozcas. En la guardería o jardín de niños es posible que también puedan ayudarte ya sea que conozcan a alguna persona o que ellas mismas en su tiempo disponible puedan hacerlo. Puedes buscar también entre estudiantes universitarias que buscan empleo para las vacaciones o incluso para todo el año, pero de hacerlo así, por favor…. revisa muy bien sus antecedentes, mucho ojo.

Quizá entre organizaciones de señoras de edad puedas encontrar a una mujer que sea entusiasta y ame a tu bebé. En cuanto a buscar en el periódico o en el directorio telefónico, también es otra opción pero recuerda siempre investigar a fondo a la persona a quien vas a encomendar la vida y la seguridad de tu bebé.

Investiga a la Niñera

Cuando vayas a contratar investiga cuál es el sueldo para este tipo de personas en tu localidad. Puedes primero hacer una eliminación telefónica. Es decir, pregúntale su nombre, edad, escolaridad, experiencia en el cuidado de bebés, teléfono, dirección, y pregúntale si puedes pedir referencias de ella en algunos lugares, también investiga qué salario pretende y explícale qué es lo que tendría que hacer en caso de obtener el empleo. Recuerda que puedes pedirle algunas tareas adicionales. Como quizá cocinar, limpiar un poco la casa, lavar la ropa pero no sobrecargues sus labores al grado de que pierda atención en el punto principal que es el cuidado extremo de tu bebé. Después de esta entrevista, a quienes te parezcan buenas candidatas, dales una cita para conocerlas personalmente. Durante esta entrevista pon atención en sus comentarios referentes a los bebés. Así como en sus silencios y en el tipo de preguntas que te haga. Por ejemplo si te pregunta si tu bebé llora constantemente, indica que es una persona impaciente. Observa también sus ademanes y su mirada. Elabora tus preguntas de tal manera que no pueda responder con un simple sí o no. Para que conozcas un poco su forma de pensar. Inquiere cual fue su último trabajo y la razón de su separo del mismo.

Pregúntale también por qué quiere este empleo, qué piensa sobre los niños, de la alimentación a base de leche materna, qué cree que necesita un bebé de la edad del tuyo, cómo se sentirá pasando todo el día cuidando de él, qué hará cuando tu bebé empiece a gatear, caminar y a hacer travesuras, cuál es su método para lograr la disciplina. Es importante que te comente durante cuanto tiempo puede trabajar contigo. Investiga con ella misma si tiene hijos propios y observa cómo se expresa de ellos. Así mismo, es indispensable que le preguntes si ha llevado a cabo algún curso de primeros auxilios. Es necesario que también le preguntes si tiene auto o cómo piensa llegar a tu casa en la época de lluvias o frío. Si requieres que maneje, asegúrate que cuente con licencia vigente. Coméntale las labores que necesitará hacer y pregúntale si sabe cocinar. Pídele un certificado médico que acredite su buena salud. Ya que no debes contratar a alguien que padezca de una enfermedad contagiosa o que pueda llegar tarde o faltar a sus deberes por molestias físicas. Así mismo pregúntale si fuma. En cuanto al consumo de alcohol o drogas será realmente difícil que te conteste afirmativamente en caso de acostumbrarlo.

Sin embargo, observa si se muestra durante la entrevista inquieta, nerviosa, agitada, con mala concentración, con mala coordinación, si camina tambaleante o si sus ojos se notan raros. Si está absteniéndose del consumo la notarás con bostezos, ojos llorosos, sudor, temblor, escalofrío, ansiosa o irritable. Una vez que ella se retire, haz una evaluación personal respecto a la impresión que te causó. Es importante que se haya presentado puntual a la entrevista. Así como con buena imagen personal en cuanto a su aseo tanto de su cuerpo como de su ropa. El que sus uñas están sucias, hablará bastante mal de ella. Crees que tenga físicamente la capacidad de cargar a tu bebé, jugar con él e ir todo el día tras él cuando ya empiece a gatear o caminar.

Analiza también si es compatible con tu carácter ya que debe existir entre ustedes un entendimiento total. Si trae todos sus documentos desorganizados o tarda en encontrar su identificación y tu eres muy organizada; no podrás contratarla pues chocarán constantemente. Y si ella es muy estricta en sus reglas y tu no; también tendrán diferencia de opinión. Piensa inclusive si parece una persona paciente, amorosa, inteligente, capaz de enseñar a tu bebé y solucionar situaciones conflictivas. Es indispensable que te diga dónde puedes pedir referencias y que cuando lo hagas preguntes sobre su carácter, puntualidad, responsabilidad y si es una persona confiable y no conflictiva. Si ella no ha trabajado anteriormente, es necesario que pidas referencias a quién te la recomendó y a sus maestras, sacerdote, rabino o a alguien que sea confiable. No te desesperes si ninguna de las personas que conoces te parecen adecuadas. Y sobre todo no contrates a nadie sin estar plenamente convencida de la decisión que estás tomando. Cuando hayas encontrado a la persona idónea, contrátala a prueba por dos semanas o un mes pero explicándoselo; ya que el saberlo ambas partes será mejor y te dará la oportunidad de cambiar de opinión. Es necesario que tu bebé y ella se vayan conociendo.

Si solamente requerirás de sus servicios en ciertas ocasiones; pídele que venga un día que no tengas compromiso real para empezar a ensayar. Será importante que te ausentes una hora pero antes de esto, necesitarás darle ciertas instrucciones. Así mismo, deberás estar por lo menos media hora en casa con ellos para que tu bebé tenga la plena confianza de que la mujer ha sido aceptada por ti. Llevándolo en tus brazos, preséntasela y juega con él integrándola. Cuando notes que él ha empezado a aceptarla, ponlo en sus brazos y sigue estando presente. Si tu bebé es mayor de cinco meses, será necesaria una hora de adaptación. De hecho recuerda que cuando tu bebé entre en la etapa de rechazo a extraños después del medio año, te será un poco más difícil que acepte a la niñera que ahora. Cita a la niñera para el día siguiente y después de estar con ellos media hora, auséntate por un par de horas. El tercer día sólo será necesario que estés con ellos quince minutos antes de salir. a partir del cuarto día ambos deben ya ser buenos amigos. Si notas rechazo de parte de tu bebé, es posible que tu elección no haya sido la indicada. Sin embargo recuerda que es necesario que observes el comportamiento de la niñera hacia tu bebé pero no tanto el de él hacia ella ya que seguramente él se comportará diferente cuando tu hayas salido. Es decir, mientras estés presente preferirá estar contigo. Si la niñera que has contratado es para que cuide a tu bebé todo el día, necesitarás una etapa de acoplamiento mayor a la de media hora. En este caso será indispensable por lo menos un día entero para que los tres se conozcan y ella aprenda lo qué debe hacer y cómo debe tratar a tu bebé.

En el periodo que la niñera esté a prueba, observa si tu bebé está correctamente aseado y alimentado. Analiza si su carácter es alegre o si más bien termina el día cansado, aburrido y enojado. También toma muy en cuenta la actitud de la niñera. Es decir, si a tu regreso está entusiasta y te comenta el comportamiento y las nuevas hazañas de tu bebé durante el día o se limita a darte la información de rutina acerca de sus horas de sueño y la cantidad de alimento consumido. Inclusive si se queja por el llanto continuo de tu bebé. También es importante que observes si mantiene firme su papel de seguir tus instrucciones o siente que ahora ella es quien ordena. Es buena idea que de repente te des tiempo para llegar de sorpresa en horas que no te espere para que veas lo que ocurre mientras tu no estás. Si cuentas con una vecina cercana que de alguna manera logre escuchar si tu bebé llora o está muy inquieto durante el día, no dudes en preguntárselo. Es muy importante que no autorices a la niñera a salir de tu casa al parque, al supermercado ni a ninguna otra parte. Si la relación entre ella y tu bebé no va bien. Será necesario que empieces una nueva búsqueda. Si ninguna persona parece tener la capacidad para hacerse cargo de tu bebé, tendrás que pensar seriamente en dejar tu empleo.