Los hábitos son parte de nuestra formación, adquirir buenos hábitos ó malos hábitos cuestan el mismo trabajo. Es mejor comenzar con los buenos hábitos.

Inculca el Hábito de la Lectura

Es muy importante fomentarle a tu bebé el amor a la lectura desde muy pequeño. Hay incluso mamás que les leen a sus pequeños aún estando en su vientre. Nunca es demasiado temprano para iniciar con este maravilloso hábito. Aunque será hasta mediados de su primer año cuando tu bebé empiece a tomar parte de esta lectura.

Primero mordisqueando las orillas del libro y pronto irá poniendo atención a las palabras ya que más adelante será él mismo quien te pida que le leas mientras no aprenda a hacerlo por sí mismo. Recuerda que tu bebé aprende por imitación. Por lo tanto, es necesario que prediques con el ejemplo si quieres tener éxito inculcándole este habito. Pues él tiene que ver que tu lees ya sea mientras él está jugando o en algún otro momento. Es bueno que se de cuenta que tienes un libro en tu buró para leer por las noches. De esta manera él empezará a amar los libros.

Elección de los Libros

El libro debe ser resistente para que tu bebé pueda tomarlo con sus manitas sin correr el riesgo de que lo destruya. Las páginas de cartulina laminada y de esquinas redondeadas, no se alteran aunque tu bebé los chupe. Los de tela laminada también son buenos pero los de tela floja aunque no se destruyen resultan incómodos pues no permanecen bien abiertos y no parecen libros de verdad. Los de espiral son prácticos. Los de vinilo son adecuados para la hora del baño pero recuerda secarlos al salir para evitar la formación de moho por humedad que dañaría a tu bebé. Este momento es quizá de los pocos en que él está tranquilo y descansado para una sesión de lectura. Es muy importante que el libro que elijas tenga láminas de colore brillantes y vivos con imágenes realistas de temas que sean agradables y familiares para tu bebé como por ejemplo animales, juguetes, niños, medios de transporte. Estas ilustraciones deben ser claras y no amontonadas para que tu bebé no se confunda con ellas. El texto debe ser sencillo. A esta edad es más fácil para tu bebé entender las rimas ya que ahora solo disfruta el escucharte más no entiende aún el relato de un cuento. Al principio son muy prácticos los libros que tienen una sola palabra en cada página ya que le ayudarán a ampliar su vocabulario de comprensión y más adelante el hablado. Los libros que estimulan los juegos son también muy interesantes pues le dan la oportunidad de participar buscando al personaje u objeto escondido detrás de las pequeñas solapas. O sintiendo las diferentes texturas que se le presentan, etc. Puede ser que a tu bebé le guste también ver revistas por lo que te aconsejo que no las tires cuando ya no te sirvan hasta que él las vea.

Léele con Estilo

Cuando leas a tu bebé es importante que lo hagas con estilo maternal. Esto es, lentamente, con entonación, énfasis exagerado, cierto sonsonete, deteniéndote en cada página para hacer hincapié en los detalles sobresalientes. Y señala a los personajes y animalitos de la historia recalcando sus nombres. Busca para leer, el lugar y el momento apropiado tratando de hacerlo diariamente unas dos veces al día aunque sea por pocos minutos. Si en el momento que tienes destinado a la lectura él no quiere y se muestra inquieto. No insistas, permítele realizar lo que prefiera y deja el libro para otra ocasión en que sea bien aceptado. Incluye en tu biblioteca algunos libros infantiles variados a los que él tenga acceso cuando quiera y así los pueda disfrutar. Puede ser que tu bebé se resista a sentarse para escuchar un cuento y prefiera “leerlo” por sí mismo viendo las ilustraciones como él quiera.

El Niño Zurdo

Son pocos realmente los niños zurdos. Aún no se sabe con exactitud que es lo que provoca esto. Pero se sospecha que se debe a varias características vinculadas genéticamente. Muchas de las cuales parecen estar relacionadas con el desarrollo de los hemisferios del cerebro. De los cuales el derecho es el que domina a los niños zurdos. Por lo que se dice que pueden llegar a ser brillantes arquitectos, deportistas o artistas. Existen más niños que niñas zurdos. Y desafortunadamente, todo lo que ocupamos diariamente está pensado para personas diestras. Es importante que si tu bebé es zurdo, no lo fuerces a usar su derecha. Al principio la mayoría son ambidiestros; algunos muestran preferencia por alguna de las dos manos. Hay quienes usan una mano y luego cambian. Lo cierto es que no siempre desde el inicio puedes detectar si tu bebé es diestro o zurdo. Cuando le ofrezcas objetos, si los toma con la mano izquierda o los toma con la derecha pero en seguida los pasa a la izquierda, lo más seguro es que sea zurdo.