Uno de los Síntomas más comunes

Aunque son llamados mareos matutinos, pueden ocurrir a cualquier hora del día o de la noche. Como todos los otros síntomas, no necesariamente los vas a padecer, lo cual te haría muy afortunada. Generalmente no exceden del tercer mes aunque hay mujeres que los sienten a finales del segundo trimestre. No se sabe a ciencia cierta el origen de este tipo de mareos; sin embargo algunas teorías dicen que pueden deberse al elevado nivel de la hormona del embarazo GCH en la sangre, al estiramiento rápido de los músculos uterinos, a la ingesta de alimentos equivocados la cual provoca el exceso de ácido en el estómago, a que psicológicamente la futura madre se sugestiona pues siente que es un síntoma que debe experimentar; también se dice que cuando el embarazo no es planeado o deseado, la madre puede sufrir más náuseas y vómitos que cuando está feliz por su estado. Es importante que tomes en cuenta que si este es tu primer embarazo, tu cuerpo no ha sido sometido anteriormente al ataque violento de hormonas y a los cambios que este estado conlleva por lo que emocionalmente puedes tener más dudas y ansiedades que te produzcan malestares estomacales.

Cómo Minimizarlos
Para aliviar o por lo menos minimizar esta situación no podrás tomar ningún medicamento, a menos que sea recetado por tu doctor, por lo que es necesario que mantengas una sana alimentación equilibrada, rica en proteínas y en hidratos de carbono complejos; que tomes mucho líquido en jugos de frutas o verduras, batidos de leche, caldos o si prefieres los sólidos, consume aquellos con elevado contenido de agua como son frutas y verduras frescas en especial cítricos, melón y lechuga. Evita tanto ver como oler aquello que te produce molestia. Intenta comer antes de que te sientas hambrienta o con asco. Una buena alternativa es hacer seis comidas ligeras en lugar de tres abundantes, de esta manera mantendrás tu estómago lleno y el azúcar tendrá un nivel estable. Otra opción puede ser que comas en tu cama algo ligero antes de levantarte y antes de dormirte. Te favorecerá mucho el lavarte los dientes inmediatamente después de tus alimentos y si tienes vómito, también para aminorar el que tengas asco. Seguramente tu ginecólogo te recomendará un suplemento de vitaminas adecuado. El cansancio físico puede incrementar los mareos por lo que es importante que estés relajada y que duermas lo suficiente. Al levantarte, te ayudará si inicias tu día lentamente, sin prisas, como en cámara lenta para no agravar las náuseas. Evita al máximo el estrés tanto en el trabajo como en tu casa.