Trabajar Durante el Embarazo

Debes tener en cuenta que en este momento lo más importante es darle a tu bebé todo lo que requiere para que su desarrollo sea adecuado. Esto incluye que tus horarios de comida sean los suficientes para que él reciba todos los nutrientes que necesita. Por lo que tu trabajo no debe perjudicar tu alimentación.

Lógicamente existen una gran variedad de actividades laborales por lo que te hablaremos específicamente de casos en los que es aconsejable que tomes ciertas precauciones para que tu embarazo vaya perfectamente.

Trabajar de Pie

Se requiere de un mayor número de estudios para determinar si es perjudicial el trabajar de pie después de la semana 28 de embarazo. Algunos médicos dicen que el riesgo de complicaciones por estar de pie en el trabajo después de la semana 28 aumenta si la futura mamá tiene otros niños que cuidar en casa.

Hay mujeres que continúan trabajando hasta el momento de tener a su bebé y no ocurre ningún contratiempo. Hay investigaciones en las cuales se dice que no existe problema en los bebés cuyas mamás permanecieron largos periodos de pie durante su embarazo debido a su trabajo. Sin embargo, esto puede incrementar los dolores de espada, venas varicosas y hemorroides. Otras investigaciones sugieren que la actividad vigorosa o estresante; así como el estar mucho tiempo de pie pueden llevar a la madre a sufrir de hipertensión.

Hay quien recomienda que si tienes que permanecer más de cuatro horas de pie durante el día en tu trabajo, lo mejor es que a partir de la semana 24 dejes de trabajar y que si debes permanecer de pie 30 minutos de cada hora, lo abandones a partir de la semana 32. Sin embargo, depende de tu médico la decisión al respecto.

Otros investigadores dicen que las mujeres que tienen poco peso y que suben poco durante su embarazo, tienen un mayor riesgo de tener bebés pequeños cuando tienen que trabajar fuera de su casa por lo que aconsejan que de ser posible pidan una baja temporal o por lo menos una disminución de horario.

Esfuerzo

En cuanto a trabajos donde es necesario estirar, empujar, subir escaleras manuales y doblar la cintura, lo ideal será que los suspendas hacia la semana 20 en caso de ser trabajo intensivo; si es moderado hacia la semana 28. Si necesitas levantar objetos pesados; es decir, si requieres levantar de 10 a 20 kilos repetidamente, lo mejor será que dejes el trabajo hacia la semana 34. Pero si los pesos son mayores de 20 kilos, lo ideal será que lo suspendas a partir de la semana 20. Si estos 20 kilos los tienes que levantar de manera intermitente podrás esperar hasta la semana 30. Sin embargo, si lo que levantas son 10 kilos o menos aunque sea repetidamente, no tienes por qué preocuparte. Y si de vez en cuando levantas hasta 20 kilos tampoco habrá problema. Este peso también aplica en el caso de que tengas otros niños pequeños a quienes tengas que cargar.

Si tu trabajo tiene cambios de horario frecuentes, será conveniente pedir incapacidad por maternidad un poco antes para no afectar tu apetito, sueño y no aumentar tu cansancio. Así mismo, si en tu trabajo corres riesgo de caídas, heridas, dolores de cabeza, espalda o agotamiento, debes suspenderlo un poco antes de lo planeado.

Trabajo Tranquilo

Si tu trabajo es tranquilo y no corres riesgos, es mejor seguir en él que regresar a tu casa y ponerte a hacer limpieza ya que esto puede ser, dependiendo de la actividad, un poco riesgoso.

Mientras continúes trabajando en el transcurso de tu embarazo, puedes llevar a cabo ciertos consejos para disminuir la tensión profesional física.

Cuidados

Es aconsejable que utilices medias elásticas para ayudarte a evitar venas varicosas. Es fundamental que escuches a tu cuerpo y disminuyas el ritmo si empiezas a sentirte cansada. Incluso si tu cansancio es fuerte, lo mejor será que pidas permiso para irte a tu casa. Si necesitas permanecer de pie por largos periodos, mantén un pie sobre una silla baja, con la rodilla doblada para reducir la presión sobre tu espalda; cada vez que te sea posible siéntate y levanta tus pies. Si te es posible reduce tu horario y aumenta tus horas de sueño con los pies en alto.

En caso de que necesites levantar peso, recuerda poner atención en la postura correcta para levantar objetos estabilizando tu cuerpo, separando un poco tus pies, contrayendo tus glúteos, doblando tus rodillas en lugar de tu cintura, y disminuye en un 25% o más el peso que antes levantabas.

Mantenerte Sentada

Si tu trabajo precisa que estés sentada, trata de mantener tus piernas levantadas sobre una caja o una silla. Haz pausas frecuentemente; es decir, si llevas más de una hora sentada, levántate a estirar tus piernas y a caminar un poco. Realiza algunos ejercicios de estiramiento, sobre todo de la espalda y las piernas. Es importante que te alejes de habitaciones llenas de humo ya que esto además de perjudicar a tu bebé, aumenta tu cansancio. De igual manera es necesario que evites las temperaturas extremas y emanaciones de productos químicos perjudiciales. Recuerda que durante tu embarazo, sentirás mayor necesidad de orinar por lo que es importante que por lo menos una vez cada dos horas vacíes tu vejiga.

Descansa

Es muy importante que descanses mucho fuera de las horas laborables evitando correr, jugar tenis, etc. Toma en consideración que mientras más cansado sea tu trabajo, menos actividad física deberás realizar.

Si tu lugar de trabajo te lo permite, intenta descansar recostada sobre tu costado izquierdo durante la hora de la comida. Y por la noche cuando duermas, es conveniente que también lo hagas sobre el mismo costado.