El aprendizaje del habla es una habilidad y como tal se tiene que aprender por medio de distintos métodos. Sin embargo, al igual que en todas las demás habilidades, el adiestramiento produce los mejores resultados. Aunque los niños aprenden a hablar imitando a un modelo el adiestramiento no solo les da a los niños un buen modelo que imitar, sino también orientación y ayuda para seguir con precisión al modelo.

Puesto que el habla es una habilidad mental y motora, los niños, además de aprender a pronunciar las palabras, deben saber cómo asociarles significados. Solo así las palabras se convertirán en símbolos para las personas o los objetos que representan.

El aprender a asociar significados se puede realizar por ensayo y error, imitación o adiestramiento. Cuando se usan los tanteos, los niños tendrán las mismas probabilidades de darles significados incorrectos a las palabras. Por ejemplo:

Si el nombre de perro es “Oso” el niño puede asociar la palabra “Oso” a todos los perros y por consecuencia decir “me gustan los Osos”.

Al utilizar la imitación, una vez más, los niños pueden asociar el significado correcto y no hacerlo. Por ejemplo:

“Aquí hay cuchillos y tenedores” y luego le muestra ambos objetos al niño, sin designar la palabra correcta para cada uno de ellos, el pequeño puede llamar a los cuchillos “tenedores” y viceversa”.

Métodos comunes de aprendizaje de habla

Aprendizaje por ensayo y error: Sin dirección ni modelo que imitar, el niño prueba diferentes actos en forma aleatoria. Por lo común, esto suele dar como resultado una habilidad que se encuentra por debajo de las capacidades del niño.

Imitación: El aprendizaje por imitación u observación de un modelo (padres o un niño mayor) es más rápido que el que se realiza mediante ensayo y error; pero se ve limitado por las fallas del modelo. Por ejemplo, un niño no aprenderá a nadar cuando imite a un mal nadador. Incluso si el modelo es bueno, el niño no tendrá probabilidades de ser buen observador.

Adiestramiento: El aprendizaje bajo dirección y supervisión, en el que el modelo demuestra la habilidad y observa que el niño la imite correctamente, resulta especialmente importante en las fases iniciales del aprendizaje. Los movimientos deficientes y los malos hábitos, una vez que se estableces, son difíciles de eliminar.

Por lo tanto te recomiendo que para que tu bebé aprenda de la manera adecuada sus primeras palabras te fijes muy bien en lo que dices y haces frente a él y sobre todo trata de no adivinarle lo que quiera, si sabes lo que te está pidiendo dile la palabra del objeto que desea, así te aseguro que hablara más rápido de lo que crees.

Saludos.