Movimientos de tu Bebé durante el Sexto mes de Embarazo

Habrá días en los que tu bebé esté más activo que otros. Golpeará con sus rodillas, codos y talones. Sin embargo, habrá días en los que estará más tranquilo. Frecuentemente, sus movimientos son respuestas que se basan el lo que tú haces. Dentro de tu vientre, tu bebé también dormirá cuando se sienta mecido. Esto significa que cuando estás en constante movimiento, tu bebé se sentirá arrullado por lo que estará más quieto; además de que al estar tú tan ocupada, es posible que no percibas todos sus movimientos.

Cuando estás relajada, tu bebé está en actividad por lo que generalmente al estar acostada antes, después o mientras duermes es cuando más lo sentirás. Otro momento cuándo seguramente se moverá es después de que hayas comido; esto puede deberse a que la glucosa se eleva en la sangre. También es posible que por la adrenalina tu bebé se estimule y se mueva; esto lo ocasionarás si estás nerviosa o estresada. La mayor actividad la sentirás entre las semanas 24 y 28. Sus movimientos generalmente son breves e intermitentes por lo que no siempre los notarás. La actividad fetal, se vuelve más organizada y consistente entre las semanas 28 y 32.

No Compares

Seguramente a lo largo de tu embarazo, habrá comentarios y comparaciones con los embarazos de tu mamá, hermanas, amigas y cuñadas. En cuanto a que en determinada fecha alguna de ellas tenía síntomas distintos a los que tú estás experimentando o que su bebé se movía más fuerte o más suavemente.

Recuerda que no debes comparar en ningún aspecto ya que cada feto tiene un esquema individual de desarrollo y actividad. Algunos son más activos, otros más pasivos. Algunos son muy irregulares y otros bebés son tan constantes que parecen relojito al patear. Tú irás conociendo a tu bebé por lo que si notas que sus movimientos se tornan lentos, deberás avisar inmediatamente a tu ginecólogo.

Comprueba los Movimientos de tu Bebé

Es bueno que a partir de la semana 28 compruebes sus movimientos dos veces al día. Una vez por la mañana, cuando generalmente su actividad es menor. Y una vez por la tarde cuando su actividad es mayor. Para hacer esto toma un reloj y cuenta diez movimientos ya sean patadas, sacudidas, vueltas, ondulaciones o cualquiera que percibas. Anota el tiempo que transcurrió para que sintieras estos diez movimientos. Es posible que diez movimientos los percibas en diez minutos o en un poco más.

Sin embargo si durante una hora no has contado esos diez movimientos, deberás tomar cualquier refrigerio o un poco de leche. Acuéstate y repite la cuenta tomando el tiempo. Si otra vez pasa una hora sin sentir los diez movimientos, deberás llamar a tu ginecólogo inmediatamente. El hecho de no sentir movimientos no siempre significa que existan problemas pero puede representar sufrimiento fetal lo cual puede requerir de atención rápida. Por esta razón mientras más se acerque la fecha de parto, más importante es que compruebes que los movimientos son regulares.

Intensidad de sus Movimientos

Conforme tu bebé va madurando en tu útero se va fortaleciendo por lo que sus movimientos irán siendo más intensos. Es posible que recibas alguna patada en las costillas, en la pared del útero o incluso en el cuello del mismo. De hecho pueden ser patadas tan fuertes que provoquen dolor. Quizá al cambiar de posición, tu bebé disminuya la intensidad de sus movimientos.

Es posible también que sientas varios golpecitos a la vez, esto no significa que sea más de un bebé sino que su actividad es demasiada por lo que lo sientes por varias partes. Recuerda que sus golpes los da con sus puños, codos, cadera, rodillas y pies. Hacia la semana 34 cuando su tamaño vaya llenando tu útero, tendrá menos espacio para realizar acrobacias.