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Los movimientos de tu bebé además de ser causa de gran emoción cada vez que los percibes por ser el signo más evidente de que dentro de ti se está gestando una nueva vida, suelen ser también objeto de preocupación. La sensación es indescriptible ya que cada futura mamá los compara con distintas situaciones. Por ejemplo hay quien dice que es como golpecitos, como si hubiera mariposas o un pez dentro, como ligeras sacudidas.

Primeros Movimientos

De hecho, los primeros movimientos suelen ser confundidos con sensación de apetito o de flatulencia. El embrión empieza a realizar este tipo de movimientos espontáneos hacia la semana siete. Sin embargo, tú los sentirás hasta que sean más intensos. Los primeros movimientos generalmente se pueden percibir entre las semanas 14 y 26. Pero cuando quizá los empieces a sentir será entre las semanas 18 y 20. Si es tu primer embarazo, tardarás un poco más en identificar esta sensación que si se trata del segundo. Si eres muy delgada percibirás antes los movimientos que si tienes obesidad. También es importante que tomes en cuenta que un error en la fecha es causa de que no sientas los movimientos para cuando tú los estás esperando. Es posible también que estés confundiendo la sensación por lo que pienses que aún no hay movimiento cuando sí lo hay.

No te Preocupes

No es motivo de preocupación el hecho de que hacia la semana 20 aún no hayas percibido movimientos. Si tu ginecólogo ha podido escuchar el latido del corazón de tu bebé y si todo parece ir normalmente, te pedirá esperar un poco más para que experimentes esta sensación. Sin embargo, si hacia la semana 22 no hay movimientos perceptibles y si el médico no ha logrado detectar respuesta fetal, ordenará un sonograma para poder determinar el estado de tu bebé.

Es importante que evites la ansiedad por no percibir los movimientos en la fecha esperada ya que con lo que te hemos mencionado anteriormente puedes darte cuenta de que no hay motivo para preocuparte.

Durante los siguientes días, cuando los movimientos ya sean perceptibles, es posible que sientas incertidumbre si no parecen los suficientemente frecuentes o si no los has notado en el transcurso de unas horas. La verdad es que no debes angustiarte ya que la periodicidad de los movimientos detectables en este momento puede variar mucho. Aunque tu bebé se mueve casi continuamente, sólo algunos de estos movimientos pueden tener la suficiente intensidad para que los sientas. Puede suceder que cuando tú duermes sea el momento de mayor actividad de tu bebé. Otra de las causas por las que puedes no percibirlos es por la posición de él ya que puede estar de espaldas, pateando hacia adentro. Recuerda también que tu actividad tiene mucho que ver ya que es posible que estés tan ocupada que no te percates de ligeras pataditas o si estás caminando o en movimiento puede ser que lo arrulles y se duerma por lo que no se moverá.

Cómo Provocar sus Movimientos

Para que puedas provocar movimientos fetales, si no los has percibido durante el día, te recomendamos tomar algún refrigerio ligero y después recostarte durante una o dos horas de preferencia por la tarde ya que la inactividad aunada al alimento ingerido puede motivarlo a moverse. De no ser así, no te aflijas, inténtalo unas horas después. Hay veces en las que no se perciben los movimientos durante uno o dos días seguidos o incluso tres o cuatro días antes de la semana 20. Sin embargo, cuando ya la actividad fetal sea perceptible, si transcurren 24 horas sin movimientos, háblale a tu médico para que puedas estar totalmente tranquila. Ya después de la semana veintiocho los movimientos son más obvios por lo cual sí podrás comprobar la actividad diaria de tu bebé.