Lo ideal, inclusive para la salud de tu bebé es que no permitas que fumen dentro de tu casa. Sin embargo, si no puedes evitarlo, recoge inmediatamente las colillas y cenizas de los ceniceros.

Nunca permitas que fumen en la cama. Aleja cerillos y encendedores del alcance de tu bebé. No uses manga larga, bufanda o listones colgantes, etc. para cocinar o encender la chimenea. No acumules basura combustible como pinturas y trapos impregnados de ella. No utilices líquidos inflamables. Pide que cada año revisen el sistema de calefacción de tu casa. No sobrecargues las tomas de corriente.

Cuando desenchufes un aparato eléctrico, es importante no jalar del cable, sino tomar correctamente la clavija. Revisa periódicamente tus aparatos eléctricos y los cables, así también como las conexiones. Coloca extintores en los lugares donde hay mayor riesgo de incendio. Instala detectores de incendio y humo. Trata de apagar el fuego, solamente si es pequeño y está contenido; de otra manera, deben salir todos inmediatamente sin pensar en recoger objetos de valor, ropa ni nada que no sea la vida. Puedes practicar periódicamente simulacros, a fin de que todas las personas que habitan tu casa, sepan que hacer en caso de emergencia.