Evacuaciones

Ya que tu bebé aún no mastica totalmente, es muy probable que algunas de sus evacuaciones, te resulten raras. Algunas veces parecen arenosas pues ciertos alimentos como cereales de avena y las peras, aparecen arenosas después de pasar por el tubo digestivo. así también hay alimentos como elote, pasas, etc. que es preferible que los machaques pues en ocasiones los encontrarás casi enteros en sus evacuaciones.

Es por esto que no debes preocuparte por lo que aparece en el pañal, sino recordar que comió y así entenderás el color y aspecto.

Lentitud en el Desarrollo

El desarrollo de tu bebé está predeterminado por sus genes. No te preocupes demasiado si piensas que va lento. pues realmente no hay una regla general que indique el proceso exacto del orden y el tiempo en que deben ocurrir los avances. Es decir, el campo que se considera normal, abarca un tiempo amplio y mientras tu bebé esté dentro de este rango de tiempo, no hay ningún problema. La inteligencia no se relaciona con el momento en que se desarrollan las habilidades. Hay niños que maduran lentamente y son totalmente normales. Sin embargo, si tienes alguna duda, será mejor que la consultes con tu pediatra. Si su respuesta no te satisface, será conveniente buscar la opinión de un especialista en desarrollo pues puede ser que el médico no note lo que tú ves o presientes en tu bebé. Con unas pruebas saldrás de dudas. Y si estabas en un error, descansarás y estarás tranquila. Si tenías razón, es el momento correcto para que en poco tiempo se corrija el problema.

Objeto Preferido

Probablemente tu bebé tenga un juguete u objeto preferido el cual utiliza para poder dormirse e incluso en diferentes momentos del día no permite que se lo quiten. Esto básicamente se debe a que quizá él se ha dado cuenta de que papá y mamá no están siempre disponibles por lo que se apega a ese artículo. Esto lo dejará entre los dos y los cinco años. No debes permitir que nadie lo moleste o se burle por este objeto. Si el hábito apenas empieza, puedes tratar de retirarlo o limitarlo a la casa o a la hora de dormir. Pero si sales de vacaciones, no olvides llevarlo pues puede ser que lo necesites. Es importante que en cuanto el juguete, manta o cualquier objeto que éste sea empiece a ensuciarse o a guardar mal olor, acostumbres lavarlo pues de lo contrario puede ser que él lo prefiera sucio. Si esto es difícil hacerlo durante el día, lávalo por la noche. Conforme tu bebé vaya creciendo le puedes ir convenciendo de que ya no lo necesita pues él ya está grande. El tener este tipo de hábito es normal, pero si tu bebé se obsesiona, será conveniente que hables con tu médico.