Es un pequeño cuerpo amarillento constituido por células el cual se forma cada mes después de la ovulación. Este cuerpo ocupa el espacio del folículo de Graaf que antes estaba ocupado por el óvulo. Produce progesterona y estrógenos y se desintegra en aproximadamente catorce días; es en este momento cuando se lleva a cabo la menstruación. Al embarazarte, el cuerpo lúteo es mantenido por la hormona Gonodotropina Coriónica Humana que es generada por el trofoblasto, es decir, por las células que se desarrollan para formar la placenta. Este cuerpo continúa creciendo y produciendo progesterona y estrógenos para nutrir y mantener el embarazo hasta que la placenta tome sus funciones. Seis o siete semanas después de la última menstruación el cuerpo lúteo empieza a encogerse y termina sus funciones en 10 semanas cuando ya la placenta está lista.

Sin embargo, en un 10% de los embarazos, el cuerpo lúteo no experimenta la regresión y se desarrolla formando un quiste el cual no representa ningún problema. De cualquier forma, se controlará su tamaño frecuentemente con ultrasonidos ya que si crece más de lo normal o si existe amenaza de que se rompa o tuerza, será indispensable pensar en extirparlo quirúrgicamente. Esta intervención es necesaria en sólo un 1% de los casos después de la semana 12 de embarazo y generalmente no resulta una amenaza para el mismo.