Si tu bebé de repente empieza a rechazar la leche materna. Puede deberse a diferentes motivos. Uno de ellos puede ser que tu alimentación esté muy condimentada lo cual agrega a la leche un sabor que probablemente sea desagradable para él. La dentición generalmente empieza a los cinco o seis meses. Sin embargo, es posible que a los dos empiece a brotar alguno. Esto puede ocasionarle dolor al momento de estar succionando. Si tu bebé empieza a comer con entusiasmo y súbitamente suspende, puede deberse a la dentición. Si está resfriado y tiene la nariz congestionada, no podrá succionar y respirar al mismo tiempo lo cual hará que no quiera comer. Puedes ponerle un vaporizador de niebla refrescante, succionar suavemente sus fosas nasales con una bombilla para bebés o pregúntale al pediatra si puedes ponerle gotas.

El dolor en el oído puede transmitirse a la mandíbula y el movimiento de succión puede aumentar la molestia. Si tu bebé tiene infección que le produce algodoncillo, es importante que lo atiendas inmediatamente ya que esto además de causarle molestia al alimentarse puede contagiársele a otras partes de su cuerpo e incluso a ti por medio de pequeñas grietas que tengas en el pezón. Otra causa por la cual tu bebé puede empezar a desesperarse y rechazar el pecho es que la leche tarde en bajar. En ocasiones esto puede tardar hasta cinco minutos lo cual para tu bebé puede ser motivo de enojo. Para esto puedes sustraer un poco de tu leche antes de empezar a alimentarlo a fin de que cuando él succione, tenga el alimento rápido. Si has estado sintiéndote bajo tensión; es posible que transmitas esto a tu bebé y él pierda un poco el apetito.

Es importante que estés tranquila para bien de ambos. Durante la lactancia, es difícil que aparezca la menstruación o un nuevo embarazo. Sin embargo, si alguna de estas dos situaciones ocurriese, estos cambios hormonales pueden modificar el sabor de tu leche, lo cual seguramente no le gustará a tu bebé. Cuando tu bebé ya sea un poco mayor, si rechaza el pecho; puede ser que él se sienta ya en edad de ser destetado, si no se debe a ninguna de las causas anteriores. Es también posible que simplemente tu bebé no tenga apetito en una o dos comidas, pero no es que esté rechazando tu leche. Pero si su inapetencia persiste será necesario que consultes con el pediatra. En cuanto al hecho de que tu bebé prefiera alimentarse más de un lado que de otro se debe a varios factores dentro de los cuales está el que probablemente se siente más cómodo en un de tus brazos debido a la estabilidad que le proporciona. Puede ser también que para tener libre tu mano derecha o izquierda en caso de ser zurda para poder detener con comodidad el libro, el vaso con agua o cualquier otra cosa que estés haciendo al tiempo de alimentar a tu bebé, lo hayas acostumbrado más a un pecho. De ser así, la producción del lado que menos acostumbre, irá disminuyendo lo que traerá como consecuencia asimetría en tu cuerpo. Al efectuar el destete esta asimetría irá disminuyendo. Sin embargo, es importante que le menciones a tu médico que tu bebé rechaza un pecho.