Consideraciones

Es importante que tomes en cuenta que durante los últimos meses el crecimiento de tu bebé posiblemente lo haga sentir incómodo en tu útero debido a lo reducido del espacio por lo que puede encontrar un hueco para sus pies entre tus costillas por lo cual tú sientas una especie de cosquillas que realmente no son agradables.

Qué Hacer

Puede ser que si cambias de posición, tu bebé haga lo mismo. Es posible que si respiras hondo mientras levantas un brazo por encima de tu cabeza y luego exhalas mientas lo bajas; y alternas tus brazos para hacer este ejercicio varias veces, tu bebé decida moverse. También puedes ayudarte haciendo un poco de movimientos colocándote en el piso sobre tus rodillas y las palmas de tus manos en posición de gateo, con la columna en una postura relajada de manera natural pero sin que se hunda. Tu cabeza y tu cuello rectos como si fuesen una continuación de tu columna vertebral. Luego, curvando tu espalda hacia arriba, contrayendo tu abdomen y glúteos y dejando caer tu cabeza. Vuelve a bajar tu espalda y levanta tu cabeza hasta la posición inicial. Repite varias veces el ejercicio. Si ninguna de las opciones anteriores te da un resultado positivo, tendrás que resignarte a sentir el cosquilleo en las costillas hasta que él baje hacia la pelvis lo cual será de tres a dos semanas antes de su nacimiento si se trata de tu primer embarazo. Pero si es el segundo o tercer embarazo, esto sucederá hasta que inicie la dilatación.

Su Crecimiento y Aumento de Peso

En cuanto al crecimiento y aumento de peso de tu bebé, es importante que tomes en cuenta que el hecho de que tú hayas subido de peso más de lo aconsejable, no significa que tu bebé también lo haya hecho. Es decir, si tú has aumentado de 16 a 18 kilos, tu bebé puede nacer con 2.500, 3 kilos o incluso más pequeño si el peso que aumentaste fue basado en alimentos no nutritivos. Pero, generalmente un mayor aumento de peso producirá un bebé más grande.

El tamaño de tu bebé puede estar determinado también por le tamaño que tú tenías al nacer y por el peso que tenías antes de estar embarazada. Por medio de la palpación del abdomen y la medición de la altura del fondo del útero que es la parte superior de la matriz, tu ginecólogo podrá darse una idea sobre el tamaño de tu bebé. Lógicamente este tipo de valoración no es precisa y puede tener error de medio kilo o incluso más. Para tener una idea más aproximada, es necesaria una ecografía pero en ésta también puede haber error.

Si Tu Bebé es Grande

El hecho de que tu bebé sea grande no quiere decir que le parto será difícil. Es cierto que un bebé de 2.500 a 3 kilos nace con mayor rapidez que uno de 3.500 a 4 kilos pero también los bebés grandes pueden nacer de modo natural y sin problemas. De hecho, no hay manera de predecir si el bebé puede o no pasar a través del canal pélvico ya que no se puede prever hasta qué punto su cabeza se amoldará a las dimensiones de dicho canal. Por esto sólo se realiza una radiografía de la pelvis cuando los beneficios de este método de exploración son superiores a sus riesgos. Generalmente cuando el médico sospecha que existe una desproporción entre el bebé y la pelvis, permite que el parto inicie controlando cuidadosamente la dilatación y si la cabeza desciende y la cérvix se dilata a un ritmo normal, permite que el parto continúe. Si no progresa, intentará acelerarlo administrando oxitocina. Y si aún así no adelanta, practicará una cesárea.