¡ Ya puedes comenzar con él… !

Es importante que vayas pensando en empezar a darle líquidos en taza entrenadora. Esto lo puedes iniciar a los cinco meses, a los diez o incluso después. Sin embargo, hay algunas ventajas que ofrece el enseñárselo a los cinco meses pues en este momento tu bebé es más fácil de convencer que cuando tenga un año ya que entonces pondrá un poco de resistencia. Además no tienes que estar supeditada a encontrar un biberón pues finalmente los líquidos va a tomarlos toda su vida en taza o vaso.

Dale Comodidad

Para hacer más sencillo el uso de la taza espera hasta que tu bebé se pueda sentar y apoyar. Dale comodidad y asegúralo en la silla alta o en un asiento infantil.

Elección de la Taza

Escoge un vaso o taza que sea segura pues aunque tú vayas a detenerlo para dárselo; puede él darte un manotazo imprudente y romperlo. Por eso es mejor algo irrompible y que tenga peso al fondo para que no se voltee. Los vasos de papel y plástico no sirven si se pueden estrujar. Consigue una taza o vaso que le guste. Puede ser que tu bebé la prefiera con un asa, con dos o tal vez la quiera sin asa. Hay algunos vasos que tienen una tapa de pico la cual teóricamente les ofrece una forma más sencilla de beber. Sin embargo, a algunos bebés esto no les gusta. Por lo tanto lo ideal será que elijas lo que él prefiera.

Evita que se Moje Mucho

Permítele participar. Si tu bebé quiere tomar el vaso y llevarlo él mismo a su boquita, no lo impidas; al contrario, aliéntalo. Quizá aprenda más rápido de lo que te imaginas. Es muy importante que no lo obligues. Si a él no le gusta tomar en vaso o taza después de que lo has intentado con diferentes estilos y modelos; y con diversos líquidos, no lo presiones para que acepte. Deja pasar uno días y cuando ensayes otra vez, usa una taza diferente y hazle un poco de aspaviento. Dile: ¡mira, que taza tan preciosa te he traído! Permítele inclusive jugar con ella para que se empiece a acostumbrar. En fin, logra que tu bebé se entusiasme.