Durante tu Cuarto mes de Embarazo
Como en todos los meses anteriores, recuerda que no necesariamente tienes que experimentar todos los síntomas de embarazo; puedes tener algunos de ellos e incluso otros diferentes. También la frecuencia de los síntomas varían en cada organismo.
Síntomas Físicos
Durante este tu cuarto mes, es posible que el cansancio continúe ya que tu cuerpo está trabajando más de lo acostumbrado. En este momento las náuseas y vómitos estarán disminuyendo o incluso desapareciendo. Así mismo, la necesidad frecuente de orinar será menor. En cuanto a los mareos matutinos, lo más seguro es que también desaparezcan. Sin embargo, también pueden continuar e incluso si no los habías sentido antes, puede ser que en este mes los experimentes. Es probable que padezcas de estreñimiento, así como de indigestión, acidez y flatulencia. Quizá tengas ocasionalmente dolores de cabeza. En esta etapa, un cambio brusco de posición puede llevarte a un mareo o incluso a un desmayo. Es probable que tengas congestión nasal y hemorragias nasales. También es posible que de repente sientas tus oídos tapados. Además tus encías pueden sangrar ligeramente por lo que tu cepillo de dientes se verá rosa. Tus senos seguirán creciendo pero la sensibilidad y pesadez irá desapareciendo. En cuanto a tus tobillos y pies, puede que en ocasiones los notes hinchados; de hecho tus manos y cara también llegarán a hincharse. Es importante que pongas atención a las venas varicosas en tus piernas y a las hemorroides ya que pueden ir haciendo su aparición.
Quizá experimentes ligeras pérdidas vaginales de color blanco (leucorrea). Tu apetito irá en aumento pero recuerda que es importante que tu alimentación sea de excelente calidad no de cantidad. Es hacia el final de este cuarto mes cuando podrás sentir movimientos fetales. Generalmente éstos se notarán más fácilmente si eres muy delgada o si no es tu primer embarazo.
Emocionalmente
También seguirás experimentando ciertos cambios de humor como irritabilidad, ganas de llorar, inestabilidad. Si has empezado a vivir tu embarazo plenamente, sentirás alegría e incluso serás aprensiva. Quizá te sientas diferente a cómo realmente eres, es decir, es posible que te sea difícil concentrarte en lo que realices, o que se te olviden las cosas. También puedes sentir desilusión o frustración si no estás viviendo tu embarazo plenamente y te ves aumentar de peso sin que tu ropa te quede y al mismo tiempo sientas holgada la de maternidad.
