Recuerda que es muy importante que visites a tu ginecólogo con la constancia que él te indique ya que de esto depende en gran parte el éxito de tu embarazo. Un control adecuado ayudará a que todo salga perfecto. Durante este mes, tu médico verificará tu peso y presión sanguínea. Checará el tamaño y la posición del feto por medio de palpación externa.
También revisará la altura del fondo del útero, es decir, la parte superior de la matriz. Es probable que ordene un estudio de orina para detectar azúcar y albúmina. Así mismo es posible que te pida un estudio de sangre si lo cree conveniente para descartar la posibilidad de anemia. Revisará tus manos y pies para ver si hay hinchazón y examinará tus piernas por si hay venas varicosas.
Escuchará los latidos del corazón de tu bebé. Recuerda que es importante que lleves por escrito los síntomas que has experimentado desde tu última visita, sobre todo aquellos que son poco habituales. Así como las dudas y preguntas que tengas.
