Disfruta Hacer el Amor
Así como un matrimonio estable y duradero no se consolida en un día, una relación sexual estable y duradera tampoco es de un día o una noche. Se va desarrollando con paciencia, comprensión, amor y práctica como el mismo matrimonio. Durante tu embarazo, tus relaciones sexuales pueden verse sometidas a los cambios emocionales y físicos de tu embarazo. Para que esto no afecte, no permitas que la frecuencia, ya sea poca o mucha, de tus relaciones sexuales interfieran con otros aspectos de tu relación marital. La calidad al hacer el amor es siempre más importante que la cantidad.
Es Fundamental
Que pongas énfasis en el amor más que en hacer el amor. Si alguno de ustedes dos no se siente dispuesto o si no les resulta plenamente satisfactorio, pueden buscar otros caminos para la intimidad como las caricias y besos que de novios acostumbraban, tomarse de las manos, también un masaje en la espalda o en los pies. Otra opción es tomar juntos un baño. Otra buena idea es el compartir una fruta en la cama, leer poemas, ver televisión abrazados debajo de las sábanas. Disfruten de una cena romántica a la luz de las velas ya sea en un restaurante o en tu casa. Queden de verse para comer en algún lugar tranquilo. En fin, lo importante es que llenen esta etapa de detalles bonitos que les permitan sentirse amados el uno por el otro.
Piensen que el hacer el amor es una preparación física para el parto. Consideren que la paternidad a introducido tensiones en ustedes y platiquen abiertamente de sus temores y dudas. Si alguno de estos problemas resultan demasiado importantes para solucionarlos ustedes mismos, será conveniente que soliciten ayuda de un profesional para que esto no prospere.
Experimenten
Si el volumen del abdomen, les resulta un obstáculo, consideren una aventura el intentar nuevas posiciones durante tu embarazo. Y dense tiempo para adaptarse a ellas. Pueden intentar que él esté encima pero hacia un lado o apoyándose en sus brazos para no descargar peso sobre ti; ambos de lado; o tú encima evitando una penetración profunda.
Es posible que durante el embarazo experimentes por primera vez un orgasmo aunque generalmente, es en este momento cuando se alcanza con menos regularidad. Sobre todo durante el último trimestre, en el que sólo una de cuatro mujeres alcanza el clímax de modo constante. Recuerda que tu meta ahora no debe ser el orgasmo sino la proximidad física y el sentir el amor de tu pareja.
