La hinchazón de tu bebé
Generalmente, conforme van pasando los días a partir del momento del nacimiento de tu bebé, la hinchazón irá bajando. Por esta razón es probable que de repente empieces a verle su carita más afilada. Esto no significa que le esté haciendo falta alimento. Si estás dándole leche materna; a las dos semanas podrá recuperar el peso con el que nació. A partir de este momento, aumentará al rededor de 200 gramos aproximadamente cada semana durante los próximos dos meses. El hecho de ser alimentado con leche materna, te garantiza que estará recibiendo lo que necesita. Es importante que tu alimentación sea equilibrada para asegurar la buena calidad de tu leche. Es posible que a tu bebé le aparezca alguna ampolla en el centro del labio superior, debido a la lactación ya sea del pecho o del biberón. Sin embargo, esto es normal y a él no le causa ninguna molestia.
Estas ampollas desaparecerán sin necesidad de tratamiento, unos meses más adelante. También pueden aparecerle costritas color blanco amarillento en su cabecita que se denominan costras lácteas.
Su aspecto es grasiento y no es molesta para el bebé ya que son restos de células callosas, mezcladas con cebo que desprende un olor raro. Sin embargo, estas van a ir desapareciendo poco a poco durante los tres primeros meses con el baño diario. O si prefieres, no esperar, aplícale aceite de oliva en su cabecita un día de la semana. Existen otros tipos de eczema seborreico con la diferencia de que las costras aparecen también en la cara, brazos y piernas. Estos pueden significar una forma previa de la dermatitis atópica; una reacción alérgica a determinadas substancias que siempre requiere tratamiento médico. Si a ti no te gusta alimentar a tu bebé, es conveniente que trates de hacerlo por lo menos durante sus primeras ocho semanas para que él pueda recibir los beneficios más importantes para su salud. Sin embargo, si por alguna razón dejaste de alimentarlo y quieres reiniciar durante las primeras cuatro o siete semanas, es posible que tengas éxito. Pero necesitarás estar realmente convencida pues esto requerirá de un doble esfuerzo. Es posible que la producción que logres, no alcance a cubrir las necesidades de tu bebé por lo que deberás completar con fórmula.
Producción de Leche
El organismo tarda un poco en darse cuenta de que ya ha dado a luz; hasta entonces será que empiece a estimularse la producción de leche. Sin embargo, si notas algún sangrado o síntoma anormal, será indispensable que consultes a tu médico ya que pueden ser fragmentos de placenta retenidos los cuales no permiten una lactancia satisfactoria y al mismo tiempo pueden traerte ciertos riesgos. Mientras más lactaciones, tome tu bebé, tendrás mayor producción de leche. Por lo que si has regresado a trabajar y pasas varias horas lejos de tu bebé, será necesario que cada cuatro horas que estés separada de él, te extraigas leche para no permitir que la producción baje. Existen algunos momentos en que parecerá tener mucha hambre. Esto puede suceder en cualquier momento. Sin embargo, es más frecuente en la semana tres, en la seis y en el mes tres. Esto es porque está en una etapa de mayor crecimiento. Puede ser inclusive que tu bebé ya duerma bien durante toda la noche y de repente, un buen día vuelva a despertar con apetito.
En estos casos, no debes darle leche de fórmula o sólidos si es que ya es un poco mayor pues lo único que conseguirás es que tu producción de leche disminuya. No te preocupes si en un momento dado pareciera que tienes mucha leche y poco después, la producción pareciera bajar. El hecho de sentir congestión en el pecho por leche generalmente por las mañanas y a las cuatro o cinco horas de no haber alimentado a tu bebé es una buena señal de que hay suficiente producción y de que la está tomando en cantidad adecuada. Sin embargo, si no sientes esta congestión pero tu bebé está subiendo de peso satisfactoriamente, todo está bien. Recuerda que en este tipo de alimentación no hay forma de medir las onzas. Es por esto que tendrás que basarte en la actitud que notes en tu bebé. Si está contento y tranquilo, significa que está comiendo satisfactoriamente y que la leche que produces es la necesaria. Es muy probable que sientas el momento en que la leche está bajando.
Quizá sientas comezón, dolor, llenura o pesadez. Si no sientes esto pero tu bebé está subiendo de peso, todo está bien. Sin embargo, si te das cuenta de que no se está alimentando como es debido, será necesario que le des un mayor número de lactaciones y que trates de producir más leche. Recuerda que el que la leche baje, es un fenómeno fisiológico que puede ser inhibido o estimulado. Si te sientes incómoda ó apenada; la producción de leche puede estancarse y se puede afectar su contenido calórico.
Es importante que trates de alimentar a tu bebé donde te sientas a gusto. Utiliza una silla cómoda, ayúdate escuchando música suave. Realiza alguna meditación. Intenta darte masajes o compresas de agua tibia. Toma algún líquido. Si nada de esto resulta, pregunta al pediatra si puedes utilizar un atomizador de oxitocina el cual no aumentará tu producción de leche pero te ayudará a que la que tienes, baje y tu bebé la pueda tomar. Si la única alimentación de tu bebé es la leche materna los primeros tres meses, no llegará tu menstruación. De lo contrario, puede ser causa de un bajo nivel hormonal lo cual es reflejo de una inadecuada producción de leche. Otro aspecto importante que debes tomar en cuenta es que la producción de leche, requiere de mucha energía. Por lo que si estás muy ocupada, es probable que disminuya. En este caso, será necesario que dediques un día a reposo total y los tres o cuatro siguientes a casi no hacer nada. Por las noches, lo mejor será que no duermas boca abajo ya que la presión sobre el pecho también puede causar disminución en la leche. Hay algunos casos que por razones fisiológicas o psicológicas, no es posible la lactancia materna. Si es éste tu caso, no te preocupes, alimenta a tu bebé con la fórmula que el pediatra te recomiende y al terminar puedes colocarlo en tu pecho para que haya contacto entre ustedes aunque no haya leche.
¿Es suficiente alimentación?
Más sobre la Lactancia….
Si notas que tu bebé te pide constantemente que lo alimentes; si llora mucho y se introduce el dedo en su boquita con desesperación, es probable que se esté quedando con hambre. Aunque también puede ser malestar por gases o esfuerzo por evacuar. Es importante que sepas que ahora que estás alimentando a tu bebé a base de leche materna, lo más común es que evacue después de cada comida y esto puede llegar a ser hasta doce veces al día. Si tu bebé está evacuando menos de cinco veces diarias durante las primeras semanas, significa que le está haciendo falta alimento.
Punto Clave
La orina también es un punto clave para poder saber si le están haciendo falta líquidos.
Esto será si orina menos de ocho o diez veces diarias, o si su orina es amarilla incluso con cierto olor raro. O si contiene cristales de urea que son como polvito rojizo molido que suelen pintar ligeramente el pañal color rosa. Esto no es normal cuando ya te ha bajado la leche y lo estás alimentando. Sin embargo, desafortunadamente, estas señales de deshidratación muchas veces se notan hasta que ya es un problema serio. Generalmente, al estar comiendo, tu bebé hará una serie de ruiditos. Sin embargo, si no los escuchas pero está subiendo de peso correctamente, no tienes de qué preocuparte.
Mejorando la Lactancia
Es diferente el horario de cada cuatro horas para alimentar a tu bebé a base de biberón que el que debes seguir, si le proporcionas leche materna ya que esta se digiere más rápidamente. En este caso, no debes dejar pasar más de tres horas durante el día. Ni más de cinco durante la noche. Es necesario que alimentes a tu bebé cuando te lo pida durante las primeras tres semanas. Pero si después de este tiempo sigue queriendo comer cada hora, necesitarás consultarlo con tu médico ya que no es bueno ni para él ni para ti. Sin embargo, si puede pasar el día tranquilo y contento sin alimento suficiente, será necesario que tú lleves bien un horario anotado para que le des de comer cuando lo requiere. Coloca un despertador en tu buró para que no se te pase ninguna lactación inclusive durante la noche. De esta manera también estarás estimulando el flujo constante de leche; tu bebé se desarrollará sanamente y subirá de peso como lo requiere. Recuerda que es necesario que lo alimentes un mínimo de 10 minutos del primer lado.
Si al cabo de este tiempo, tu bebé vació ese lado. Permítele que del otro lado coma lo que él quiera; ya que será suficiente. Es indispensable que alternes el pecho con el que inicies. Si notas que no está terminando con la leche de un lado en 10 minutos, será necesario que extraigas un poco para estimular la producción. Es también muy importante que le saques el aire cada vez que cambies de lado para que pueda comer mejor.
Muy Importante….
Si tu bebé es prematuro o está enfermo, le costará un poco de trabajo el succionar ya que esto requiere mayor esfuerzo que el alimentarse a base de biberón. Es probable, en este caso, que el pediatra te indique un suplemento de leche de fórmula después de lactarlo cinco minutos de cada lado.
De ser así, necesitarás extraerte leche y refrigerarla para que no se detenga tu producción. Es posible que en lugar de utilizar el biberón y confundir a tu bebé; lo alimentes por medio de un sistema que consta de un frasco con leche materna o de fórmula que cuelga de tu cuello y se conecta a tubos delgados que se fijan a tu pecho hasta un poco abajo de los pezones para que tu bebé al tomar el pecho, tome a la vez la leche del tubo. Este procedimiento es muy cómodo y a la vez, estimula tu producción de leche. Si eres de pezones sensibles o tienes alguna infección; el dolor puede desanimarte de alimentar a tu bebé. Al mismo tiempo que impide que la leche baje. Si son planos o invertidos, le será difícil poder extraer el alimento. Lo cual disminuirá tu producción. En este caso ayúdale tomando la areola entre el pulgar y el índice comprimiendo el área. Usa protectores de pezón pero sólo entre las comidas y no al alimentarlo ya que éstos pueden impedirle alimentarse correctamente y causar un problema a largo plazo. Evita el darle a tu bebé chupón para entretenerse ya que éste le quita el interés por el pecho.
