El término teoría de la mente fue utilizado por primera vez por Premack y Woodruff en 1978. Con él, hacían referencia a la conducta que una chimpancé, Sarah, mostró en un experimento con el que pretendían averiguar si los primates piensan y pueden resolver problemas.
En este experimento, Premack y Woodruff mostraban a Sarah películas de vídeo en la que un actor a intentaba resolver un problema que implicaba el uso de algún tipo de herramienta o medio. Algunos de ellos eran relativamente simples, por ejemplo, la persona de la escena del vídeo trataba de alcanzar unos plátanos colgados del techo, a una distancia excesiva de de la jaula en la que se hallaba encerrado o detrás de un cajón. Otros eran más complejos y planteaban situaciones alejadas de la conducta habitual de un chimpancé, aunque Sarah se hallaba familiarizada con ellas. Por ejemplo, el actor quería escuchar música y tenía que encender un tocadiscos que estaba enchufado, desenchufado o enchufado pero con el cable cortado. Después, ella tenía que seleccionar de entre dos fotografías, la que representaba la solución al problema planteado. Así, subirse a una caja era adecuado para alcanzar los plátanos colgados del techo y enchufar el tocadiscos era el primer paso para ponerlo a funcionar.
Sarah resolvió estos problemas con éxito, demostrando que los chimpancés no solo son capaces de resolver problemas físicos, sino que también comprenden cuándo otro esta intentando resolver un problema cuya solución implica el uso de un instrumento.
De esta manera, Premack y Woodruff observaron que Sarah no solo se daba cuenta de que en las escenas de vídeo se presentaba un problema, sino que también comprendía el propósito o la intención del actor que participaba en ella y sabía elegir la alternativa que era compatible con ese propósito y resolvía el problema. Extrapolando estos resultados a los humanos plantearon que “un sujeto tiene teoría de la mente cuando es capaz de atribuir estados mentales a los demás y a sí mismo”.
Pronto se empezaron a aplicar estas ideas a los seres humanos con el fin de averiguar cuando surge esta capacidad y se plantearon diversas tareas que implican la comprensión de les estados mentales, como la tarea de la falsa creencia de primer y segundo orden. Posteriormente surgieron otros trabajos que incluyen tareas que miden emociones secundarias por transgresión de normas socio-convencionales y morales o que evalúan y la comprensión de la ironía, mentira y mentira piadosa como las historias extrañas de Happé.
